Engel & Völkers Socios licenciatarios Asesora inmobiliaria Maria Danilova > Blog > How to rock St. Barths

How to rock St. Barths

Fue amor a primera vista cuando, hace dos décadas, David Matthews descubrió desde un yate que fondeaba en la bahía de Saint Jean el legendario Eden Rock. El hotel que se encuentra encima de la roca fue uno de los 100 mejores hoteles del mundo hasta que el huracán Irma destruyó casi por completo el establecimiento en 2017. Actualmente, sin embargo, el hotel ha sido renovado exhaustivamente y reinaugurado y no ha perdido nada de su esplendor original. El empresario británico habla de su visión aventurera, que convirtió esta casa en todo un referente en la isla más glamourosa del Caribe.

 Barcelona
- El legendario Hotel Eden Rock ha sido devastado en dos ocasiones por huracanes y reconstruido por su propietario David Matthews. Entrevista con el propietario del hotel:

¡Bienvenidos a St Barths! 

La aventura llamada San Bartolomé comienza en el mismo aterrizaje: la pequeña aeronavede hélice sobrevuela la colina para, después, dirigirse en picado –o al menos eso parece– a la pista de aterrizaje. Esta es preocupantemente corta y muere en el mar color turque-sa. Contenemos un momento la respiración, pero enseguida el piloto toma tierra de for-ma segura y consigue parar la máquina antes de que esta se moje los pies. Solo pilotos con licencia especial tienen permiso para aterrizar aquí... ¡Bienvenido a Saint-Barthélemy, St. Barths o, en castellano, San Bartolomé!

La isla significa mucho para muchos: 21 kilómetros cuadrados de naturaleza paradisíaca, lugar de retiro para ricos y superricos, y de fiesta para la gente guapa. Leonardo DiCaprio es un habitual, al igual que lo son Beyoncé y Sharon Stone. Bill Gates tiene aquí una casa y Paul McCartney se recupera junto a su esposa número tres de su esposa número dos. ¿Que por qué vienen todos aquí? La isla es bonita; el ambiente, relajado. La infraestructura es buena y la criminalidad, casi inexistente.

Todos factores importantes para los muchos visitantes adinerados. Aquí nadie se da la vuelta por una celebrity. Hay muy pocos hoteles, pero los que hay son buenos. La mayoría de los turistas que pasan sus vacaciones en la isla alquilan una casa; desde 10 000 euros por semana...

No precisamente un capricho barato. Colón descubrió esta isla, que forma parte de las Antillas Menores, en 1493 y la bautizó con el nombre de su hermano Bartolomé. Después pasó a manos de los franceses hasta que el rey Luis XVI se la vendió al rey sueco Gustavo III.

Desde entonces, su capital, una pequeña y pintoresca localidad portuaria, se llama Gustavia. Para el rey Carlos Gustavo y la reina Silvia, una buena excusa para visitarla de cuando en cuando, aunque San Bartolomé, desde 1877, vuelve a ser francesa. Haute cuisine en el Caribe, ¡eso no falla! En ninguna otra isla de este mar se come como en San Bartolomé. Con regularidad llegan chefs “estrellados” desde Francia para mimar los exigentes paladares de los huéspedes. Sin reserva es casi imposible conseguir una mesa en uno de los aproximadamente 60 restaurantes de la isla. De ahí que un almuerzo con David Matthews en su Eden Rock Hotel sea algo así como ganar el gordo de la lotería. Y una experiencia de lo más entretenida. Alto, deportivo y muy desenfadado –viste un polo–, nos recibe para comer en el restaurante de la playa del Eden Rock y pide de entrada “el mejor vino blanco que tenemos”. No suena para nada fachendoso, sino simplemente afectuoso. David Matthews ha insuflado nueva vida al legendario Eden Rock Hotel, situado sobre una enorme formación rocosa frente al mar en la bahía de Saint Jean.

 Barcelona
- El legendario Hotel Eden Rock ha sido devastado en dos ocasiones por huracanes y reconstruido por su propietario David Matthews. Entrevista con el propietario del hotel:

Destrucción y reconstrucción 

Hace unos veinte años, el británico Matthews descubrió desde un yate que fondeaba en la bahía de Saint Jean la llamativa roca coronada por un hotel. A mediados de los años noventa los tiempos dorados del Eden Rock habían terminado. El hotel y sus instalaciones estaban muy deteriorados, pero aun así Matthews supo reconocer al instante todo el potencial que escondían. Este mecánico de coches del condado de Yorkshire hizo fortuna con los autobuses.

“¡Qué suerte –recuerda el británico– que acabara de vender una parte de mi empresa y que mi familia y yo estuviéramos listos para una nueva aventura!”. ¡Y menuda aventura que les esperaba! David, su mujer, Jane, y los cuatro hijos cogieron los bártulos y se mudaron de Londres a la roca en medio del Caribe. No habían vaciado aún las maletas cuando el huracán Luis, el peor de aquellos años, asoló la región. Durante 48 horas vientos de hasta 220 km/h descargaron toda su furia sobre la isla. David y su familia se refugiaron en unas estancias marcadas por el deterioro, aseguraron con su equipaje y viejos somieres las puertas. ¿Se arrepintió en ese instante de haberse mudado? “En ningún momento –cuenta David entre risas–. Hasta lo encontramos ciertamente divertido. Mientras intentábamos salvar los tejados hasta la extenuación, la tormenta rugía a nuestro alrededor”.

Los Matthews se dedicaron durante los siguientes diez años a reconstruir el hotel. Mientras David supervisaba las obras y la ampliación, Jane se ocupaba del interiorismo, decorando cada habitación de una forma completamente distinta. Hasta hace dos años, el matrimonio –los niños llevan mucho tiempo independizados– vivió en su propio hotel, mudándose de habitación en habitación y de suite en suite, según lo que estaba libre. La vida nómada en la propia casa no les desagradaba, asegura David Matthews: “Fue la mejor forma de testar las ha bitaciones para nuestros huéspedes”. 2014, Matthews consiguió que la Oetker Collection alemana, a la que pertenecen hoteles de renombre como el Brenners Park-Hotel de Baden-Baden y el Hotel du Cap-Eden-Roc, en Cap d’Antibes, Costa Azul, se subiera al tren. Todo un ejército de atentos empleados de Oetker se ocupa del bienestar de los clientes. Una oportunidad para David de tomarse las cosas ahora con más calma.

La alta sociedad de visita 

La creación del Eden Rock es, sin embargo, obra de otro hombre. Rémy de Haenen debió de ser un tipo insólito. Aventurero, gentleman y contrabandista, además de un excelente piloto. Ante el asombro de los isleños y de algunas cabras, Haenen – nacido en Londres de padre holandés y madre francesa– hizo aterrizar en 1945 el primer avión sobre una accidentada franja de hierba en la bahía de Saint Jean. En 1953 compró por escasos 200 dólares americanos la roca, construyó con sus propias manos la primera casa de huéspedes de la isla y la bautizó como Eden Rock. Puesto que era un personaje con una presencia destacable y un anfitrión encantador, pronto llegarían guapos y famosos a su hotel: Begum Aga Khan, Johnny Weissmüller, Jacques Cousteau, Greta Garbo y los Rockefeller. David Rockefeller se enamoró tanto de la isla que –como no puede ser de otra forma cuando se lleva este apellido– compró una enorme península en San Bartolomé, construyó una imponente villa en ella y celebró fiestas legendarias que atrajeron a aún más ricos y famosos. Había nacido San Bartolomé como meca de la jetset. La residencia vacacional más cara de la isla es la villa Rockstar del Eden Rock. Con 1500 metros cuadrados, en primera línea de playa, un jardín protegido de las miradas curiosas y una piscina infinity, esta nívea residencia ofrece alojamiento para doce personas. La villa cuesta 15 000 euros al día... Leonardo DiCaprio la alquila año tras año para pasar en ella la Nochevieja.

Durante las últimas dos semanas del año, San Bartolomé deja deser ese lugar tranquilo y apacible para convertirse en el epicentro de fiestas y celebraciones. Es cuando en el puerto de Gustavia los yates de lujo se suceden en los atracaderos como perlas en un collar y cuando el oligarca Román Abramóvich abre las puertas de su villa para 400 invitados, entre los que se encuentran numeras personalidades de Hollywood como Gwen Stefani, Lindsay Lohan y Beyoncé. Después de Año Nuevo vuelve a reinar la paz...

Contáctenos ahora
Engel & Völkers
Socios licenciatarios Asesora inmobiliaria Maria Danilova

SABEMOS CUÁL ES EL VALOR DE SU INMUEBLE

¿Sabe cuál es el valor actual de su propiedad? No importa si quiere saber su precio de mercado o si quiere vender el inmueble al mejor precio: nuestros expertos estarán encantados de ayudarle con una valoración gratuita y sin compromiso.

Síganos en las redes sociales