Martes viajero: St. Moritz

St. MoritzAhora que empieza la temporada de esquí merece la pena visitar una de las mejores estaciones de esquí de Europa. St. Moritz. Las incomparables vistas al Valle de Engadina, la cercanía a la pista de esquí más alta de los Alpes orientales y la casi garantía de nieve de buena calidad han asegurado la popularidad de St. Moritz entre la jet set durante más de un siglo. En la estación se celebraron los Juegos Olímpicos de invierno en 1928 y 1948, y cada año se dan cita 11.000 deportistas para participar en la maratón de esquí de Engadina.

Es por tanto lógico que el esquí sea la actividad favorita de la mayoría de las personas en St. Moritz. La estación de esquí está dividida en cuatro sectores con un total de 57 remontes para acceder a las pistas. Los esquiadores intermedios tienen una buena selección de descensos desde cada lado de la ciudad: en Corvatsch, cruzando el valle y en Corviglia, que se encuentra arriba de la estación. Además hay multitud de excursiones a destinos cercanos como Diavolezza y Davos.

Si está pasando la temporada en esta estación suiza, querrá levantarse pronto para ir a las pistas de Corviglia a las 8am para disfrutar del primer descenso del día, al cual los esquiadores apodan la “alfombra blanca” por su prístina nieve. A esa hora de la mañana las pistas suelen estar desiertas por lo que disfrutará de un descenso en solitario en un entorno de paz. Los esquiadores avanzados puede que quieran probar la pista de descenso en la que se celebra la Copa del Mundo, que empieza a 3057m sobre el nivel del mar.

También se puede pasar la tarde entretenido viendo descender a los tripulantes de los bobsleighs en Cresta Run: en el tobogán de 1214m, completado en 1885, se celebran carreras y sesiones de entrenamiento a diario desde finales de diciembre a marzo. En el menor tiempo posible, estos deportistas amantes de la velocidad intentan recorrer lo más rápido posible las 10 desafiantes curvas del tobogán, el cual comienza bajo la torre inclinada de una iglesia del siglo XII, una de las estampas más famosas de St. Moritz.

Una vez se haya despedido de las pistas por el día, caliéntese con una cena de la tradicional fondue suiza. Hay muchos restaurantes de montaña que sirven esta especialidad, el ambiente rústico de Chesa Veglia se ve complementado por el crepitante fuego de la chimenea para darle un toque confortable a la excelencia culinaria.

Si desea tomarse un descanso de esquiar, hay multitud de alternativas. Puede pasear a orillas de los pintorescos lagos bajo el sol invernal, o darse un lujo yendo de compras por las tiendas de diseñadores de la Via Serlas, la calle más comercial de St. Moritz. Encontrará las mejores marcas de moda como Louis Vuitton, Chanel, Gucci y Rolex con una mezcla de moda urbana y moda y accesorios de esquí.

Gracias a la popularidad de la estación, un chalet en St. Moritz es una magnífica inversión para cualquier cartera. La ciudad tiene 322 días de sol al año y es anfitriona de fascinantes eventos regionales como carreras de caballos sobre el lago helado, así como de las competiciones de esquí. Un 38% de la población es extranjera por lo que hay una gran comunidad de expatriados para recibir a los compradores internacionales. Si está pensado invertir en St. Moritz, Engel & Völkers le puede asistir y aconsejar en cada paso del camino, para más información visite nuestra web.

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