Cromoterapia y hogar

Los colores no son tan solo un atractivo visual más, sino que también son capaces de aportarnos sensaciones y emociones.

Además éstos poseen un significado o traducción concreta, y en muchos países suponen hasta un código: en los más occidentales, por ejemplo, el negro significa luto mientras que en los orientales, el color empleado para el duelo es el blanco; incluso, en países como Siria el color es el azul pálido y en el antiguo Egipto e Imperio Romano lo fue el rojo.

El lenguaje de los colores es utilizado en muchos campos como por ejemplo las terapias alternativas, tratando de utilizarlos para tratar enfermedades físicas y trastornos emocionales. Esta técnica es conocida como cromoterapia, y reúne aportaciones de campos como la psicología, medicina, arte y física.

Los colores tienen la capacidad de calmar, inspirar, excitar, equilibrar o alterar nuestra percepción, por lo cual se llegó a considerarlos como instrumentos terapéuticos por sí mismos.

Según esta técnica, hasta incluso para lograr una alimentación adecuada se deben de tener en cuenta los colores de los alimentos. Por ejemplo, los alimentos de color rojo, naranja o amarillo son revitalizadores y estimulantes; los verdes equilibran el cuerpo; etc.  

Pues bien, la cromoterapia llega también a nuestros hogares, al Feng Shui, y a la decoración de ellos: los colores influyen en nuestro estado de ánimo y en cómo nos sentimos en un determinado lugar.

El color de las paredes y muebles además permiten que podamos percibir una estancia como más grande o pequeña, debido a su efecto óptico bien conocido por interioristas y decoradores.

Los más usados en cuanto son: 

Verde: es uno de los más positivos, causando sensación de optimismo, alegría, limpieza… Relacionado directamente con la naturaleza, es relajante y nos transporta directamente a ella. Es ideal para dormitorios o espacios de trabajo y estudio.

Efectos del verde en un dormitorio - cromoterapia

Un verde suave combinado con otros colores bajo el mismo todo, puede hacernos sentir bien, en una estancia acogedora

Azul: pese a que nos trasmite armonía y sosiego, hay que tener precaución, ya que puede llegar a causar sensación de frío, impersonalidad. Es más recomendable emplearlo para los accesorios de decoración que para las paredes en sí, combinándolo así con otros mucho más acogedores.

Sirve para luchar contra el insomnio, ansiedad, miedo… por lo que es usado mucho en habitaciones de niños.  

En la cocina, estimula el apetito (mejor evitarlo o usarlo con moderación).

Amarillo: en sus diferentes tonalidades, es un color que transmite tranquilidad (siempre que no sea muy llamativo), a la vez de alegría y vitalidad (dependiendo de la gama).

Es el color del sol, ideal para dar claridad a los espacios; también juventud y alegría. Puede estimular el cerebro y favorecer la creatividad, por lo que resultaría ideal para habitaciones juveniles.

En combinación con otros como el marrón, se logrará un ambiente acogedor, relajado y tranquilo.

combinación del amarillo con otros colores aporta paz, acogedor - cromoterapia

El amarillo para por ejemplo, una pared del salón junto con complementos del mismo color alternado con tonos marrones, blancos, etc. Consigue una sensación de calidez, de hogar

Rosa: color asociado a la feminidad, romanticismo, sensibilidad. Según la tonalidad que le demos, puede aportar desde un efecto relajante hasta otro más energético. En los dormitorios puede ser sinónimo de sosiego, voluptuosidad y ternura.

Lo mejor es usarlo en tonos pastel para decorar o pintar habitaciones cuya finalidad sea la relajación y el descanso; o más intenso en lugares de trabajo y estudio para que fomente la actividad cerebral.

Rojo: en China es considerado el color de la buena suerte y culturalmente se trata del color de la pasión, energía vital y la fuerza, aunque también puede causar cierta tensión al estimular en exceso. Lo más recomendable es usarse combinado con otros o en los elementos decorativos: lámparas, butacas, sillas… Pese a poder resultar vanguardista, si por ejemplo se emplea para pintar un dormitorio, éste carecerá de una sensación acogedora y más bien causará nerviosismo.

Lo que no hay que hacer en un dormitorio - cromoterapia

Hay que tener mucho cuidado con este color, ya que puede quedar lejos de lo que se denomina vanguardista. Mejor emplearlo en complementos decorativos o en los detalles.

  

 

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