Un dia en la playa sin playa.

Un dia en la playa sin playa.

 El suave clima que nos acompaña durante estos meses de duro invierno en el resto de la península, porque en la Costa Blanca la temperatura media del año supera los 20º, lo que nos permite disfrutar de nuestras playas y no solo de ellas, ya que tenemos numerosas rutas desde las que seguiremos disfrutado de las vistas del Mediterráneo e incluso, según vayamos ascendiendo, la satisfacción se incrementará por la maravillosa perspectiva que nos muestra la imagen de la costa que abarca desde el Peñón de Ifach hasta el Cap Dòr.

                                                                      Calpe - rock of ifach

Una ruta para paladear tranquilamente es el sendero local SL-CV 51, con un recorrido de poco más de un kilómetro, situado en Moraira.

Se pueden dejar los coches en la playa del Portet, verdadero paraíso Mediterráneo y a la que dedicaremos unas lineas en otra ocasión. A partir de éste momento, en el que bajamos del automóvil y pasamos a transportarnos al ritmo al que mas disfrutaremos, a pie, subimos por la calle Puerto de Alcudia, atravesando la zona de magnificas villas, hasta la zona más alta. Al final de la calle las marcas blancas y verdes nos conducirán por una senda bien marcada al Cap D`or y a su Torre Vigía.

El sendero continua hasta un collado desde el que la vista panorámica de la costa nos muestra lo afortunados que son los propietarios de las villas que acabamos de dejar atrás y desde éste punto podemos descender vertiginosamente y con cuidado hasta la Cova de les Cendres; gruta natural que alberga uno de los yacimientos arqueológicos del Paleolítico Superior más importantes del Mediterráneo y que estuvo habitada desde el 6.000 antes de Cristo, cuando el agua estaba 10 km mar adentro de su posición actual.

Benissa

Seguimos recto por los acantilados del Cap D’or hasta llegar a un pequeño aljibe y desde este punto sólo nos queda subir a la Torre de Guaita, antigua torre vigía que formaba parte del sistema construido en tiempos de Felipe II a lo largo de la costa mediterránea para protegerse de las incursiones piratas; si piratas¡¡¡ Quien quiera puede descansar e imaginarse en cualquiera de los bandos, pirata o defensor de la plaza mediterránea, cual película de Jhonny Deep, pero con menos efectos especiales… Una vez en el vértice las vistas son sobrecogedoras, abarcando el Cabo de la Nao y el Montgó, el Peñón de Ifach, la Serra Gelada y la Crestería de la Sierra de Bernia, e incluso puede adivinarse la isla de Ibiza entre la bruma marina.

Una vez repuestos de la experiencia visual sólo nos queda volver sobre nuestros pasos, girándonos previamente para ver por donde vamos, y ser conscientes que no solo de playa vive la  Costa Blanca.

 Benissa playa

 

 

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