Los conejos de Pascua invaden nuestra oficina.

 Varias son las leyendas sobre el origen del conejo de Pascua y sus huevos.

Si nos vamos por la vertiente religiosa, cuentan que un conejito fue testigo del entierro y resurrección de Jesús y, al no poder hablar, se le ocurrió llevar a todas esas personas que estaban llorando su muerte un huevo pintado, así entenderían el mensaje de vida y alegría. Es por esto que el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores para recordar el milagro de la resurrección y que por ello, hay que vivir la vida con alegría.

Si por el contrario, optamos por la vertiente pagana, el origen está determinado por la fertilidad de la tierra tras el invierno, siendo el conejo un símbolo de procreación.

También existe una leyenda de origen alemán que cuenta que una mujer muy pobre que no podía dar dulces a sus hijos, escondió a modo de juego en su jardín huevos decorados. Los niños entusiasmados, al ver un conejo, creyeron que esos huevos los había puesto el animal. Después de esto, todos los años por la misma fecha, los niños fabricaban un nido para que el conejito de Pascua les dejase sus coloridos huevos.

Alemania fue la que empezó a fabricar los primeros conejos comestibles, que eran de un dulce hecho de azúcar. Tradición que se llevaron consigo los inmigrantes alemanes que llegaron a Estados Unidos, haciéndoles creer a los niños que si eran buenos, el conejo de Pascua les traería huevos de colores y que luego podrían comer.

Sea como fuere, esta es una tradición que trae alegría cada Domingo de Pascua a todos los niños, que esperan ansiosos al conejito de Pascua con sus huevos para poder jugar al “Easter egg hunt” o “Ostereiersuchen”, la búsqueda de los huevos de Pascua o la famosa carrera de huevos rodados “Easter egg roll” o “Ostereierrollen”.

Conejo de Pascua en Engel & Völkers

Publicado por en E&V Worldwide | Residential.


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