Un motivo más para elegirnos. La ornitología

En lo que a naturaleza se refiere, si por algo se caracteriza la isla de Mallorca, aparte de su consabida belleza, es por su biodiversidad de fauna y flora.

Especies como el Ferreret, una pequeña y colorida ranita cuyo hábitat se ha reducido con el tiempo a la Sierra de la Tramuntana, el buitre negro, el boc o cabra salvaje mallorquina, entre otras muchas especies animales, algunas en peligro de extinción; la argelaga, arbusto que en primavera resalta en los campos por sus flores de intenso color amarillo o el Filago Petro-Ianii, ambas plantas autóctonas de la Isla, conforman un atractivo especial para biólogos, botánicos y amantes de la naturaleza

A este respecto y específicamente en el ámbito de la ornitología, la isla ha ido cobrando un atractivo especial para biólogos, observadores o fotógrafos especializados en la fotografía de aves, tanto es así, que ya existen en el mercado turístico paquetes vacacionales especialmente dedicados a esta actividad.

 

Abejarucos ( Merops Apiaster ) Foto cedida por Manuel Martín

Abejarucos ( Merops Apiaster ) Foto cedida por Manuel Martín

El Norte de Mallorca cobra especial protagonismo para la práctica de la observación de las aves gracias al Parque Natural de la Albufera y las pequeñas lagunas ubicadas entre las bahías de Alcudia y Pollensa, o el Centro para la Protección del Buitre Negro en Campanet Son estos escenarios ideales para la observación, estudio, seguimiento o fotografía de aves y pájaros, destacándose el mencionado parque natural entre todos, donde se han habilitado observatorios y criaderos para tal fin.

Gracias a las albuferas, aves migratorias de otros países pasan los suaves inviernos mallorquines entre los cañaverales y juncos.

Quizás nunca les haya prestado atención, pero si los observa durante breves instantes mientras pasea por caminos flanqueados por los famosos muros de Paret Seca Mallorquina, podrá comprobar la gran variedad de aves y pajarillos que cruzan a su paso; de todas los colores y tonalidades, costumbres y gorjeos.

 

Al principio quizá le resulte monótono, incluso aburrido, pero si se adentra en este mundo y descubre que mientras, paseando, observa el vuelo pausado y elegante del buitre negro o vislumbra los llamativos colores del pequeño jilguero entre las flores rosadas de los almendros, ha perdido la noción del tiempo, podría haber llegado a ser consciente de que el estrés puede formar parte del pasado.

Puede encontrar más información sobre el Parque Natural de la Albufera haciendo click aquí.

Publicado por en No clasificado.


Array
(
)