A los pies del histórico castillo de Castellet, encontramos esta singular casa de pueblo de principios del siglo XX. Su ubicación es verdaderamente excepcional: es la vivienda más próxima al castillo del municipio y, de hecho, algunas de sus estancias se encuentran integradas en el interior de la propia muralla.
Construida alrededor de 1900, la propiedad conserva buena parte del carácter y la esencia de la arquitectura tradicional de la zona. La antigua cocina, las diferentes chimeneas y otros elementos originales se mantienen como testimonio de la historia de una casa que ha formado parte de la vida del pueblo durante generaciones.
La planta superior alberga la vivienda principal y concentra los espacios destinados al día a día. Cuenta con dos habitaciones dobles, una de ellas en suite, además de un segundo baño. El salón actúa como punto de encuentro de la vivienda y tiene salida directa a las dos terrazas, cada una de ellas ofreciendo una perspectiva completamente diferente del entorno.
Una de ellas se abre hacia la plaza y permite disfrutar de vistas privilegiadas al castillo, mientras que la segunda se orienta hacia el paisaje del Penedès, con vistas panorámicas sobre los viñedos y las montañas. Dos espacios exteriores que permiten vivir la propiedad desde dos escenarios distintos: uno vinculado a la historia y al ambiente del pueblo, y otro abierto al paisaje y a la tranquilidad del entorno.
La cocina, independiente y con espacio suficiente para disponer de una zona de comedor, completa esta planta junto con los dos baños y las habitaciones. La distribución resulta cómoda y funcional, manteniendo al mismo tiempo el carácter propio de una casa de esta época.
En la planta a pie de calle, un distribuidor organiza el acceso a los diferentes espacios de la propiedad. Desde aquí, unas escaleras conducen a dos estancias situadas en el interior de la propia muralla, una particularidad que convierte esta casa en una propiedad especialmente singular.
En esta misma planta encontramos también la antigua cocina, un espacio que conserva elementos de la vivienda original y que ofrece distintas posibilidades de uso o recuperación, dependiendo del proyecto que se quiera desarrollar.
Por otra puerta se accede a un amplio almacén de aproximadamente 50 m², distribuido en dos alturas. Este espacio conserva además un "cup de vi", elemento tradicional de las masías catalanas de la zona y vinculado a la histórica tradición vitivinícola del Penedès.
Este espacio ofrece un auténtico lienzo en blanco para desarrollar nuevas posibilidades. Puede convertirse en un apartamento para invitados, incorporar nuevas habitaciones, un estudio o espacio de trabajo, o simplemente mantenerse como una amplia zona de almacenaje. Su amplitud y configuración permiten plantear diferentes proyectos respetando el carácter original de la propiedad.
Una casa con historia, carácter y una ubicación difícil de repetir, donde la arquitectura tradicional convive con unas terrazas excepcionales y con la presencia constante del castillo y del paisaje del Penedès. Una propiedad para quienes buscan algo diferente: una casa de pueblo con elementos originales, espacios por descubrir y la posibilidad de desarrollar un proyecto propio en un entorno verdaderamente singular.