Cal Casablanc es una masía catalana con cerca de tres siglos de historia, cuidadosamente rehabilitada para conservar toda la esencia de la arquitectura tradicional del Penedès y adaptarse a las necesidades de hoy. Una propiedad con carácter, amplitud y una versatilidad poco habitual, situada a menos de 40 minutos de Barcelona.
La vivienda principal se distribuye en dos plantas claramente diferenciadas. La planta baja reúne los espacios de día, con dos amplios salones y una cocina profesional completamente equipada, ideal tanto para disfrutar en familia como para desarrollar una actividad vinculada a la gastronomía o la organización de eventos privados. En la planta superior se encuentra la zona residencial, con tres dormitorios dobles con baño en suite, un salón con chimenea, cocina-comedor independiente y un espacio destinado a lavandería.
La finca se completa con dos edificaciones anexas que multiplican sus posibilidades. Una de ellas, actualmente utilizada como despacho, disfruta de abundante luz natural y vistas abiertas a los viñedos y a la montaña de Montserrat, convirtiéndose en un espacio perfecto para un estudio, un alojamiento independiente, un espacio de bienestar o una actividad profesional. La segunda construcción ofrece una amplia zona de almacenamiento fácilmente adaptable a distintos usos.
En el exterior, diferentes jardines, patios y amplios espacios abiertos crean un entorno pensado para vivir y compartir al aire libre durante todo el año. La vistas despejadas y el espacio disponible para incorporar una piscina refuerzan el atractivo de una finca donde privacidad, naturaleza y calidad de vida conviven en equilibrio.
Por sus dimensiones, distribución y singularidad, Cal Casablanc es una propiedad especialmente interesante tanto como residencia familiar o segunda vivienda como para desarrollar un proyecto de hospitalidad, restauración, alojamiento rural o un espacio para retiros, bienestar o actividades profesionales, siempre de acuerdo con la normativa urbanística aplicable.