En el popular barrio de Hostafrancs encontramos una vivienda absolutamente singular, reformada a estrenar, con aproximadamente 126 m² computables, distribuidos entre la vivienda principal, un altillo de unos 26 m² y dos espacios exteriores de uso privativo: un patio de unos 14 m² y una terraza superior de 36 m².
La vivienda se encuentra actualmente en la fase final de la reforma, pendiente únicamente de algunos remates y acabados, que se entregarán finalizados antes de la compraventa.
La propiedad combina el encanto arquitectónico de una finca de 1927 con una reforma contemporánea muy cuidada: techos altos con volta catalana, pared de piedra vista, suelos con carácter, carpintería oscura y una distribución poco habitual que le da una sensación más cercana a una casa urbana que a un piso convencional.
La vivienda se organiza en distintos ambientes conectados por el patio central, que aporta luz, ventilación y personalidad al conjunto. La zona de día cuenta con un salón-comedor acogedor y una cocina abierta de líneas actuales, pensada para integrarse de forma natural en el espacio. En la parte posterior se encuentra la zona más privada, con dormitorio, baño y acceso visual al patio, manteniendo una atmósfera íntima y tranquila.
El altillo añade un espacio adicional muy versátil, ideal como dormitorio complementario, zona de trabajo, biblioteca o rincón de invitados. La vivienda dispone además de dos baños y una distribución que permite separar claramente las zonas de estar, descanso y trabajo.
Uno de los grandes protagonistas es el espacio exterior: un patio privativo de 14 m² y, mediante escalera propia, una terraza superior de 36 m², perfecta como zona chill-out, comedor exterior o espacio verde en pleno barrio. Una propiedad distinta, con carácter, reforma de diseño y espacios exteriores reales, ideal para quien busca algo especial en Barcelona sin renunciar a una ubicación práctica y muy bien comunicada.