Descubra el encanto de vivir frente al mar en esta distinguida residencia de estilo mediterráneo, enclavada en la exclusiva urbanización de Cala Sant Francesc. A tan solo un paso de la playa, esta propiedad le regala unas impresionantes vistas panorámicas que convierten el horizonte marítimo en el telón de fondo perfecto para su día a día. Construida en 1999 y conservada en un estado impecable, la casa se asienta majestuosamente sobre una generosa parcela de 888 m², ofreciendo 296 m² de estancias amplias, luminosas y de exquisita distribución.
Al adentrarse en la planta principal, le dará la bienvenida un cálido salón-comedor que fluye de manera natural hacia una extensa y llana terraza exterior, el lugar ideal para dejarse cautivar por las hermosas vistas frontales al mar. Este primer nivel se completa con un dormitorio en suite que goza de su propio baño privado, una habitación versátil actualmente concebida como elegante despacho, y una cocina independiente, espaciosa y totalmente equipada.
El ascenso a la planta superior revela dos magníficos dormitorios adicionales, ambos diseñados como suites privadas con sus respectivos baños. Cada uno de ellos cuenta con el privilegio de acceder a su propia terraza independiente, creando pequeños refugios íntimos para contemplar la inmensidad del Mediterráneo. En el exterior, la propiedad invita al disfrute absoluto con su enorme terraza plana, presidida por una piscina privada de 32 m² y un acogedor rincón de relax abrazado por la serenidad de sus zonas ajardinadas.
Cada detalle de la vivienda ha sido pensado para garantizar el máximo confort, integrando a la perfección comodidades como riego automático, una cuidada iluminación exterior, trastero, sala de máquinas, un eficiente sistema de calefacción de gasoil y dos plazas de aparcamiento. Para culminar esta experiencia de vida inigualable, la urbanización brinda a sus residentes un nivel de exclusividad insuperable, con servicio de vigilancia las 24 horas, acceso a pistas de tenis y piscina comunitaria, además del inestimable lujo de contar con un aparcamiento privado a pie de playa reservado únicamente para los propietarios.