Ubicada en un entorno natural privilegiado, a unos 330–400 metros sobre el nivel del mar, esta singular propiedad combina arquitectura tradicional en ladrillo, piedra y madera con un diseño orientado al bienestar, la sustentabilidad y la integración con el paisaje. Construida en 2012, se desarrolla sobre un terreno de 6.731 m² y cuenta con 650 m² construidos, entre espacios interiores y exteriores. Distribuida en dos plantas, dispone de seis dormitorios en suite, amplias terrazas panorámicas, salón-comedor, cocina, escritorio y áreas de servicio. La planta superior se destaca por su galería vidriada y su rooftop con vistas de 360° sobre las sierras, ideales para contemplar el paisaje en cualquier momento del día. El exterior ofrece dos piscinas, una de ellas climatizada, parrillero, fogón, terrazas y cochera para cuatro vehículos. La propiedad se entrega amueblada y cuenta con losa radiante, estufa a leña, aire acondicionado, aberturas con doble vidrio hermético (DVH) y mosquiteros. Su propuesta sustentable integra paneles solares fotovoltaicos, baterías de litio, bomba solar y grupo electrógeno, permitiendo un funcionamiento energéticamente autosuficiente. Incorpora además un sistema japonés de tratamiento de aguas mediante microorganismos eficaces (EM), cámaras de seguridad y senderos naturales para la observación de aves y el recorrido de distintos ambientes, como bañados, bosque y sierras, junto a una reserva de árboles frutales.
Una propiedad excepcional para quienes buscan privacidad, conexión profunda con la naturaleza y autonomía energética, en un entorno serrano de vistas extraordinarias y arquitectura concebida bajo criterios de geobiología y Feng Shui.