Ático en la planta superior del edificio que reúne amplitud, luz y el carácter de la montaña andorrana. Sus 236,80 m² construidos se distribuyen en un salón-comedor de generosas proporciones, coronado por techos abuhardillados de madera que aportan una calidez inconfundible.
La vivienda dispone de tres dormitorios —el principal tipo suite, con baño privado y bañera de hidromasaje—, un despacho independiente, dos baños completos y un aseo de cortesía, además de una cocina equipada con office y zona de lavandería.
La gran terraza es la auténtica protagonista: un espacio exterior abierto al valle y a las montañas, ideal para disfrutar del entorno durante todo el año. Chimenea, aire acondicionado, suelo de parquet, carpintería de madera con doble acristalamiento y acabados de alta calidad completan un interior cuidado hasta el último detalle.
Su orientación sur garantiza una excelente exposición solar y luminosidad durante todo el día, con vistas abiertas al valle y a las cumbres que rodean la zona.
Se entrega con tres plazas de aparcamiento y trastero. Edificio de construcción sólida, con fachada de piedra del país y madera, cubierta de pizarra, ascensor, fibra óptica y puerta de seguridad.