En una excelente finca clásica de 1969, encontramos esta magnífica vivienda de 150 m², ubicada en una tercera planta y caracterizada por sus generosas dimensiones, luminosidad y el gran potencial de sus espacios.
La zona de día ofrece un amplio y luminoso salón-comedor, presidido por dos balcones con vistas despejadas a la calle, creando un espacio especialmente agradable y lleno de luz natural.
La zona de noche cuenta con cuatro dormitorios, destacando especialmente el dormitorio principal, de extraordinarias dimensiones, con baño en suite, balcón y vistas a la calle. La propiedad dispone además de un segundo baño completo.
La vivienda se completa con una gran cocina independiente y una zona de lavandería, ofreciendo amplitud y funcionalidad para el día a día.
Para garantizar el máximo confort, dispone de aire acondicionado mediante splits y radiadores de gas en todas las estancias.
La finca se encuentra en excelente estado de conservación, con el portal recientemente renovado y ascensor.
Por su antigüedad y características constructivas, la propiedad ofrece además un atractivo potencial de reforma, permitiendo recuperar elementos propios de la arquitectura tradicional catalana, como las volta catalana y las paredes de ladrillo, y crear una vivienda contemporánea que conserve todo el carácter y la esencia de la finca.
Una propiedad singular por sus 150 m², amplitud, luz natural y posibilidades de reforma, ideal para quienes buscan espacios generosos y la oportunidad de crear una vivienda con personalidad propia.