Engel&Volkers, les presenta una oportunidad única para adquirir o poner en valor una joya del patrimonio arquitectónico catalán, donde la elegancia clásica se funde con un entorno residencial inmejorable.
Construida en el año 1928 por encargo de Antoni Caballé al reconocido arquitecto Josep Alsina Botet, esta majestuosa propiedad es un exponente excepcional de la arquitectura neoclásica de la época. El chalet, de dimensiones muy considerables, está diseñado de forma inteligente mediante diversos volúmenes a distintas alturas, lo que permite una integración perfecta y el aprovechamiento natural del desnivel del terreno.
Con el paso de las décadas, la finca ha sido objeto de importantes ampliaciones que han dotado al conjunto de un carácter aún más imponente, sin perder la esencia de su proyecto original.
El alto valor estético de la finca reside en sus detalles ornamentales y su composición clásica: El diseño primigenio destaca por una fachada dividida en tres cuerpos principales, el cuerpo central alberga la escalinata y el atrio de acceso, coronado magistralmente por una espectacular pérgola sustentada por dobles columnas de orden dóricos, los exteriores se enriquecen con elegantes balaustradas de mortero modelado dispuestas entre pilastrones y la entrada monumental está enmarcada por dos pilastras rematadas con modillones y una cornisa clásica, culminando en unas pequeñas y distintivas torretas.
La finca goza de una ubicación privilegiada. Esta zona es históricamente conocida como el retiro residencial de la burguesía barcelonesa, caracterizándose por su tranquilidad, su abundante vegetación y su cercanía estratégica a Barcelona. Además, el entorno ofrece una excelente conexión con los servicios de transporte y comercio local.