En la segunda planta de un edificio con alma, este piso de 113 m² combina amplitud, diseño consciente y una luz privilegiada gracias a su orientación en esquina. Con el salón y dos de los dormitorios abiertos a las históricas calles La Mercè y La Plata, la vivienda disfruta de una atmósfera tranquila y vibrante a la vez, con ese encanto propio del casco antiguo que mezcla lo artístico y lo cotidiano.
La zona de estar, abierta y envolvente, se funde con una cocina de estilo americano Bulthaup, pensada no solo para cocinar, sino para vivir. Equipada con electrodomésticos integrados de alta gama —NEFF, vinoteca, pequeños aparatos de última generación— se convierte en un punto de encuentro cotidiano, natural y sin artificios. Una zona independiente de lavado con lavadora y secadora Miele completa la funcionalidad del hogar.
La distribución nocturna ofrece tres habitaciones: una suite principal con baño propio y ducha, una segunda habitación doble y un tercer espacio polivalente que puede funcionar como dormitorio individual, estudio creativo o zona de teletrabajo, según las necesidades. Un segundo baño completo con ducha ofrece mayor comodidad.
El interior ha sido cuidadosamente amueblado con un estilo contemporáneo, relajado y sofisticado: alfombras de Nani Marquina, iluminación y mobiliario de autor firmados por Quadratto, Luxcambra, Lumes, Lifra y Pardo. Todo en un tono cálido, sereno y atemporal.
Climatización por conductos, calefacción por suelo radiante y sistema domótico gestionado por aplicación completan una vivienda versátil, luminosa y con personalidad propia.
Un piso que respira Barcelona en cada rincón, ideal para quienes buscan espacio, luz y un estilo de vida con ritmo propio.