En Tui, muy cerca del río Miño, se encuentra una villa con nombre propio, A Pousa. Una extraordinaria propiedad del siglo XVIII que fue residencia de importantes personalidades de la zona. Una finca con historia, carácter y un enorme potencial, situada en un entorno privilegiado del sur de Galicia.
La llegada anticipa la singularidad del lugar. Tras atravesar el portalón con el nombre de A Pousa, comienza un camino privado de más de 300 metros que conduce hasta la vivienda principal. Sobre el recorrido, las viñas crean una entrada natural de gran belleza, con variedades como albariño, loureira y treixadura.
La propiedad dispone de una superficie total de 16.786 m², de los cuales 15.903 m² corresponden a terreno libre de edificaciones. Al cruzar el segundo portón aparece la casa principal: una construcción tradicional gallega de piedra, con una elegante planta en forma de L y una característica torreta con espacio bajo cubierta. Su posición elevada proporciona unas vistas abiertas sobre el paisaje y las colinas del entorno.
La vivienda principal cuenta con 372 m² distribuidos en tres plantas. En total ofrece seis dormitorios, seis baños completos, un aseo, dos cocinas con despensa, amplios salones con diferentes ambientes, chimenea, despacho, lavandería, balcón corrido y una galería acristalada que recorre la parte superior de la casa. En 1985 fue objeto de una profunda rehabilitación que permitió modernizar sus instalaciones conservando su esencia histórica.
La finca incorpora, además, una casa independiente de invitados de piedra de 102 m², con dos dormitorios, baño, cocina, salón con chimenea y un antiguo horno tradicional. Entre sus numerosas construcciones auxiliares destacan una bodega subterránea de 120 m², cuarto de herramientas, dos garajes, sala de juegos, barbacoa cubierta y un hórreo gallego de piedra.
En otro nivel del terreno se sitúa la piscina, acompañada de vestuario y baño, así como una pista de tenis con frontón. Los jardines ofrecen numerosos rincones de descanso, siete mesas de piedra, uno de ellos cubierto por una espectacular bóveda vegetal.
Robles centenarios, magnolios, camelios, castaños, nogales, árboles frutales y viñedos convierten A Pousa en un auténtico refugio natural. Una propiedad excepcional como residencia privada, proyecto turístico, alojamiento con encanto o explotación vinculada al entorno rural y vitivinícola, con posibilidades adicionales de aprovechamiento urbanístico.