Frente a la playa de Canido, esta vivienda invita a disfrutar del mar desde una posición privilegiada. Situada en una primera planta con altura equivalente a un segundo piso, ofrece unas vistas completamente despejadas sobre el agua y la isla de Toralla. Una panorámica que acompaña la vida cotidiana y convierte el paisaje en parte del interior.
La propiedad forma parte de un edificio cuya construcción finalizó aproximadamente en 2023. Su distribución aprovecha bien los espacios y diferencia las zonas de descanso de los ambientes destinados a compartir, con tres dormitorios, dos baños y una amplia cocina. El resultado es una vivienda cómoda tanto para establecer una residencia habitual junto al mar como para disfrutar de estancias vacacionales.
El salón destaca por su amplitud, con espacio para organizar distintos ambientes de estar y comedor sin renunciar a una circulación cómoda. Su conexión directa con la terraza prolonga la zona de día hacia el exterior y permite mantener una relación constante con las vistas. Aquí, abrir las puertas supone incorporar el horizonte a la casa y disfrutar de una sensación de mayor profundidad.
La terraza volada, de más de diez metros cuadrados, es uno de los grandes atractivos del inmueble. Su barandilla de cristal facilita la continuidad visual hacia el mar y permite contemplar el entorno también desde el interior. Un espacio para desayunar al aire libre, compartir una conversación o sentarse al final de la jornada frente a Toralla. La orientación noroeste define su relación con la luz y el paisaje a lo largo del día.
El dormitorio principal disfruta igualmente de vistas directas al mar. Sus amplios ventanales aprovechan la orientación para aportar luz natural y dar protagonismo al exterior, creando un ambiente especialmente agradable para descansar. Cuenta, además, con baño en suite, que aporta privacidad y comodidad. Los otros dos dormitorios ofrecen espacio para la familia, recibir invitados o disponer de un despacho, mientras que el segundo baño completa la distribución.
La cocina, amplia e independiente de los espacios de descanso, ofrece capacidad para desarrollar el día a día con comodidad y mantener una organización práctica.
Todo ello en primera línea de Rúa de Canido, frente a la playa y en un entorno residencial muy valorado por su relación con la costa y su cercanía a Vigo. Una vivienda donde la amplitud del salón, la terraza y las vistas abiertas permiten disfrutar de una forma de vida ligada al mar, con restaurantes y servicios próximos.