Rodeada de naturaleza y tranquilidad, presentamos esta finca rústica formada por una masía original del año 1890, situada sobre una extensa propiedad de 141.561 m², equivalente a más de 14 hectáreas de terreno.
La propiedad cuenta con una edificación independiente de 275 m² construidos, distribuida en dos plantas, con 242 m² útiles, y ofrece un gran potencial para desarrollar un proyecto de rehabilitación y crear una residencia singular en plena naturaleza.
La vivienda dispone actualmente de 5 habitaciones y 1 baño, así como de diferentes espacios que ofrecen múltiples posibilidades de redistribución. Se trata de una construcción a cuatro vientos, con orientación sur, que favorece una buena entrada de luz natural.
La finca cuenta también con un cobertizo independiente, que aporta un espacio adicional con diferentes posibilidades de uso. Actualmente puede funcionar como zona de almacenamiento, taller o espacio auxiliar, pero por sus características también podría plantearse su adaptación como edificación anexa a la vivienda o, si urbanísticamente fuera posible, como segundo espacio residencial independiente.
En cuanto a los suministros, la propiedad dispone de agua procedente de un pozo natural propio, un elemento especialmente interesante en una finca de estas dimensiones. El sistema actual de evacuación de aguas residuales se realiza mediante un desagüe existente conectado al torrente adyacente, sin disponer actualmente de fosa séptica.
Uno de los grandes atractivos de la propiedad es su extensión de terreno, de más de 141.000 m², que proporciona espacio, privacidad y un contacto directo con el entorno rural. La finca ofrece diferentes posibilidades vinculadas a la actividad agrícola, forestal o residencial, siempre de acuerdo con la normativa urbanística aplicable.
La propiedad dispone, además, de terraza y espacio de aparcamiento, y se encuentra en estado de segunda mano y para reformar, lo que permite plantear una rehabilitación integral adaptada a las necesidades del futuro propietario.
Una finca con historia, carácter y una gran extensión de terreno, ideal para quienes buscan crear una residencia en plena naturaleza o desarrollar un proyecto vinculado al entorno rural.
Una oportunidad para recuperar una masía histórica y dar forma a un proyecto propio, con múltiples posibilidades gracias a la extensión de la finca y a los diferentes espacios construidos que la integran.