Esta propiedad de grandes dimensiones se ubica en una finca regia catalogada de la Dreta de l'Eixample. El edificio destaca por su valor patrimonial, con una fachada monumental y un portal señorial de acceso con puertas de madera noble y cerramientos de vidrio originales que aportan una gran prestancia al conjunto.
Al encontrarse en una planta alta y contar con una excelente orientación sureste, la vivienda disfruta de una abundante entrada de luz natural durante todo el día. Su planta responde a la distribución clásica y más codiciada del Eixample, siendo una pieza pasante que da por un lado, a la arbolada Plaza Tetuán y por el otro, a un tranquilo patio de manzana con vistas a la Sagrada Familia.
El inmueble requiere una acttualización, lo que representa una oportunidad excelente para diseñar una vivienda exclusiva y a medida. Su distribución es muy flexible lo que permite adaptar los espacios fácilmente a las necesidades del comprador, conservando además los elementos más característicos de la arquitectura de la época, como los techos altos con molduras originales y la carpintería interior y exterior de madera maciza.
La vivienda diferencia claramente las zonas de día y de noche a través de un amplio vestíbulo y un pasillo distribuidor que recibe luz directa gracias a dos grandes ventanales. La zona orientada a la fachada principal consta de tres estancias exteriores de gran tamaño, muy luminosas y con acceso directo a un balcón continuo que comunica todas las estancias. La zona intermedia alberga una cocina espaciosa con capacidad para comedor diario y tres amplios baños, dos de ellos completos, además de una habitación doble adicional en la parte opuesta con dos ventanales; todas estas estancias interiores ventilan e iluminan a través de dos amplios patios de luces muy luminosos, garantizando el confort en toda la vivienda. En la parte posterior, orientado al patio de manzana, se sitúan dos espaciosas estancias contiguas, una de ellas con chimenea, que comunican con una gran galería acristalada y un lavadero.
Ubicada en una de las zonas residenciales más cotizadas y en constante revalorización de Barcelona, esta propiedad es ideal para compradores que priorizan la amplitud, la luz natural, las vistas exclusivas y el carácter histórico de una finca de época en el corazón de la ciudad.