Un hombre con un sombrero de vaquero de paja clara y una camisa verde oliva está montando en un maizal un gran equipo fotográfico con monitores sobre un trípode.
Kevin Costner

El gran sueño

  • 8 min leer
  • por Christian Aust
  • Edición

    01/25

  • Ubicación

    EE. UU.

  • Fotografía

    Tobis

La megaserie Yellowstone le catapultó, junto con todo el género del western, al corazón de millones de fans. Ahora, con Horizon, Kevin Costner hace realidad un sueño personal: rodar una epopeyade estilo country en cuatro episodios. GG ha entrevistado enexclusiva al icono de Hollywood.

Kevin Costner tiene un ligero catarro y se sirve una infusión de menta poleo. Nos encontramos en la sala de conferencias en la primera planta del hotel Waldorf Astoria de Berlín. Viste una camisa remangada —gris por fuera, azul por dentro— y unas gafas de pasta ancha y oscura, de estilo Ray Ban años cincuenta. Su fuerte apretón de manos transmite la sensación de que es perfectamente capaz de trabajar en una granja o de ensillar un caballo. No es nuestro primer encuentro: hace unos años me invitó a una entrevista en su rancho de Aspen, Colorado. Una finca de 65 hectáreas con una casa solariega y varias dependencias de estilo rústico inspirado en el movimiento Arts and Crafts. En aquel momento, mi visita no pareció ni de lejos una cita con la prensa; me trataron como a una huésped apreciada. El actor, productor y director de cine se presentó a nuestro encuentro sin el séquito habitual de ayudantes (que ahora sí están con nosotros, recordándole constantemente que la entrevista debe ser breve). De hecho, llegó montado en un quad con dos labradores en el asiento trasero, que no se movieron de su lado mientras duró la entrevista. Finalmente, me invitó a dar una vuelta con calma por toda la finca, con todas las puertas abiertas. En la cocina de la casa principal, su entonces esposa Christine preparaba un pequeño refrigerio; sobre la mesa, una hamaquita con el hijo de ambos dormido.

También hoy, Costner parece profundamente relajado y amable, a pesar del gran alboroto en torno a su persona en este día tan especial. Se muestra auténtico y natural, sin el aura distante que adquieren muchas celebridades a lo largo de sus carreras. Durante la entrevista es tan simpático que a veces me olvido de que estoy entrevistando a una estrella.

Un vaquero se acerca a caballo hacia la cámara; lleva un sombrero de ala ancha y una bufanda, mientras que se ve a otros jinetes en una ladera rocosa bajo un cielo azul.
Al igual que cuando interpretó a James Dutton en la exitosa serie de televisión «Yellowstone», Kevin Costner encarna en su épica película «Horizon», en el papel de Hayes Ellison, a un solitario callado y algo cansado. Foto: Tobis

El renacimiento del western: la pasión de Kevin Costner

Con su opulento western Horizon —el primero de cuatro capítulos de una saga—, Kevin Costner sigue plenamente la tendencia actual del country. Como ninguna otra estrella de Holly-wood, en estos días representa el actual renacimiento de las películas del Oeste. La serie de televisión Yellowstone, en la que interpreta al patriarca John Dutton, le ha regalado toda una generación de nuevos fans. Las cinco temporadas de la exitosa serie registraron cifras récord en Estados Unidos, hasta doce millones de espectadores por episodio. Los westerns forman parte del ADN de este actor de 69 años. Por un lado, está su rancho en Aspen, similar al hogar ancestral de la familia Dutton en la serie; por otro, su papel como frontman de su banda de música country, los Kevin Costner & Modern West. Parece que para este padre de siete hijos en este momento solo existen la realización y comercialización de su epopeya del Oeste. Durante casi cuarenta años ha perseguido el proyecto Horizon, con la idea de crear un western monumental. También esta vez se ha encontrado repetidamente con el rechazo de todos los estudios cinematográficos.

En mi carrera,siempre he optado por el gran sueño.
Kevin Costner
Un paisaje desértico y polvoriento en el que una carreta tirada por caballos recorre a toda velocidad la llanura, mientras unos jinetes armados disparan sus fusiles desde la carreta.
Según «The Hollywood Reporter», los costes de producción de «Horizon» ascienden a 100 millones de dólares, solo para la primera parte. Foto: Tobis

Pero en vez de enterrar su sueño, Costner invirtió entre 38 y 50 millones de dólares de su propio patrimonio (las estimaciones difieren) para llevar la historia de varios capítulos a la gran pantalla. Para financiar su trabajo, incluso hipotecó su propiedad de Santa Bárbara. Mientras conversamos, me atrevo a señalar la audacia de esta operación. En respuesta cosecho la mirada de un aventurero intransigente, con ojos aún profundamente azules, que me dice: ¿no me digas que sacrificarías el amor en aras de la razón? Me hace sentir como una típica alemana, pedante y temerosa.

El country está viviendo su renacimiento, incluso Beyoncé ha grabado un disco de este género. ¿Cómo se explica este fenómeno?
No tengo ni idea. Está claro que la gente en todo el mundo ha vuelto a cogerle el gusto a este tipo de música. Nunca fui especialmente bueno prediciendo tendencias. Y, por eso, tampoco me interesa seguirlas. Por supuesto, aprecio el hecho de que el country vuelva a hacer furor, pero no quiero formar parte de esa moda. Esa no es la fuerza que me mueve.

A la hora de hacer películas, lo que me motiva siempre es compartir algo personal.
Kevin Costner

¿Qué es lo que le motiva?
Ir al cine es para mí una experiencia muy íntima. A la hora de hacer cine, me suele impulsar el deseo de compartir algo personal. Una película bien hecha amplía literalmente nuestro horizonte. Quería contar este tipo de historia. Al final salieron cuatro películas... En fin, se ve que es el tiempo y espacio que necesitaba.

No es la primera vez que arriesga su carrera y patrimonio para un proyecto suyo tan de corazón.
¡Ya lo creo! Pero jamás he arriesgado tanto como por Horizon. Sí, he invertido mi dinero, mucho más de lo que puede leer por ahí. He utilizado todos los trucos que conozco para hacer esta película. Para Bailando con lobos tuvimos 106 días de rodaje, mientras que para Horizon solo 56. Y esta última es la peli más grande. Por supuesto, me gustaría recuperar mi dinero. Pero si mañana me ocurriese algo, mis hijos sabrían muy bien quién soy. Estas películas son una prueba tangible de ello, porque siempre lo he dado todo por mis ideas.

Desde el principio de su trayectoria como actor —que comenzó siguiendo el consejo que Richard Burton le dio al entonces joven artista de que se centrara en la interpretación— Kevin Costner se ha aferrado a sus visiones: no solo es un soñador, sino también un luchador. Los obstáculos le empujan a dar lo mejor de sí mismo. Ya Bailando con lobos, su obra de mayor éxito hasta la fecha y en la que desempeñó los roles de director, productor y protagonista, fue rechazada en su momento por varios estudios cinematográficos. Este film le valió a Costner 55 premios —incluidos siete Óscars y tres Globos de Oro— y recaudó 400 millones de dólares en la taquilla mundial. En Alemania, casi siete millones de espectadores disfrutaron de su western, que se convirtió así en la película más vista de 1991. 

Dos jinetes a caballo junto a una valla rústica de madera; detrás de ellos, una gran manada de caballos en corrales situados en una ladera.
Al igual que en su obra maestra «Bailando con lobos», Costner también se encargó de la dirección y protagonizó «Horizon». Foto: Tobis

Entre el riesgo y la pasión: por qué merece la pena ser valiente

¿Por qué apostar tanto una y otra vez?
Porque no me gusta perder. Cuando el trabajo está hecho, no quiero parecer un idiota. Creo mucho en estas películas. Y estoy convencido de que tendrán vida propia, más allá del estreno y de unas cuantas malas críticas. Aunque lo de las malas críticas se esté acabando. Ahora, de pronto, el New York Magazine la califica como una de las mejores películas del año.

O sea, ¡que no es inmune a las malas críticas!
Lo sé, no debería tomarme las críticas tan a pecho, pero lo cierto es que me duele verlas publicadas. Sin embargo, basta con leer uno de estos pequeños elogios para que me sienta el puto amo. Es más, sigo creyendo en el cine. Estás sentado en la sala, se apagan las luces y no tienes ni idea de lo que va a pasar. Cuando veo una película sobre el espacio, quiero que me absorba totalmente, hasta el punto de identificarme con los personajes y tener la sensación de estar realmente en una misión espacial. Lo mismo ocurre con una película del Oeste. Lo apasionante del cine es el efecto de genuinidad, la implicación emocional. Nos convertimos en viajeros del tiempo, capaces de vivir en otros mundos y en épocas diferentes. Esa es la gran oportunidad que nos brinda una película.

¿Gestiona la presión de un modo diferente hoy que hace treinta años?
Las cosas no se han vuelto más fáciles para mí. Sigue siendo una lucha. Hace diez años hice una pequeña película sobre el racismo. Se llamaba Black or White. Ningún gran estudio quería financiarla, pero era importante para mí e invertí mi propio dinero. Desde el punto de vista económico fue una especie de suicidio. No sé por qué, pero sigo haciéndolo una y otra vez.

Así que no sabe hacerlo de otra manera, ¿verdad?
¿Sabe?, poseo mucho más de lo que jamás había imaginado. Vengo de una familia muy conservadora. Para ellos, la industria del cine era un mundo completamente ajeno, no era una opción en absoluto. He conseguido mucho más de lo que era capaz de soñar. Sí, poseo algunas cosas de gran belleza, pero no tanto como para tener que aferrarme a ellas para dar sentido a mi vida. Dicho de otro modo: esas cosas no son más importantes que contar una historia que me gustaría ver en la gran pantalla. Mi estrategia y mis creencias no son especialmente complicadas: haz las películas que te gustaría ver.

¿Será Horizon un éxito? No puedo asegurarlo. Pero sé que he hecho un buen trabajo.
Kevin Costner

Películas de vaqueros: lo que critica Costner de ellas

¿Por qué se siente atraído por el género cinematográfico de los westerns? ¿Tal vez en una vida anterior fue un vaquero?
(Se ríe) ¿La verdad? La mayoría de las pelis de vaqueros no me van. Ya me pasaba de niño. Pero hubo un western que me abrió los ojos: La conquista del Oeste. Porque esta película era auténtica, rodada íntegramente en exteriores y no en estudios cinematográficos. En algunas escenas tuve la sensación de que la historia era real, no inventada. La mayoría de los westerns son demasiado simplistas. Todo parece postizo, el vestuario, los decorados, la historia, por no hablar de los papeles y de los personajes femeninos. Los nativos aparecen como criaturas con extraños disfraces. Muchos westerns me parecen realmente cursis. ¡Un fracaso, vaya!

¿Qué es lo que no le gusta de las historias?
A menudo siguen un patrón repetitivo. En los primeros cinco minutos alguien mata a toda la familia del protagonista y el resto de la película gira en torno a la venganza. No me malinterprete, la venganza en el cine puede tener su encanto. Yo también he participado en una historia de este tipo, en la miniserie Hatfields & McCoys. Pero la mayoría de los westerns retratan el Lejano Oeste de forma demasiado reductiva. En realidad, era un mundo muy complejo, habitado por personas que habían desembarcado en un país completamente desconocido y se veían obligadas a vivir allí. Tuvieron que compartir ese país con diferentes grupos de habitantes, todos ellos hostiles a la presencia de los demás. Luego, el Oeste atrajo a muchos delincuentes, conscientes de que ahí las leyes no valían nada. Tendemos a simplificar demasiado nuestras películas del Oeste, haciendo un flaco favor a esa época histórica sin ni siquiera darnos cuenta. A mí me gustan las figuras femeninas y en Horizon se puede ver a muchas mujeres en papeles clave. Puede que sea un estilo que no guste a todo el mundo, pero personalmente disfruto viendo westerns poblados de mujeres fuertes.

¿Cómo son sus propios gustos cinematográficos?
Me gustan las historias con un máximo de facetas y llenas de humanidad. Si hay lugar para el humor, revélalo. Si hay momentos trágicos, conviértelos en una oportunidad para crear una conexión emocional con el público. Si se trata de violencia, que las situaciones sean realmente duras. Y si alguien tiene que morir, que te haga sentir cosas.

Honestamente, la mayoría de las pelis de vaqueros no me van. Ya me pasaba de niño...
Kevin Costner
Página doble de una revista: a la izquierda, el texto; a la derecha, un hombre con barba, vestido con una camisa vaquera azul y un chaleco a cuadros, sentado en un banco junto a una valla desgastada por el paso del tiempo.
Dato curioso: Kevin Costner comenzó su carrera profesional en el ámbito del marketing y trabajó en Disneyland.
Portada de la revista GQ en la que aparece un vaquero con camisa vaquera y sombrero, apoyado en una valla junto a un caballo: «The Country Issue», con Kevin Costner.
El nuevo número de la revista GG, con la estrella de Hollywood Kevin Costner en la portada.

La lucha por hacer cine

La forma de hacer películas ha cambiado mucho. ¿Sigue disfrutando como antaño?
Hoy en día todo el mundo tiene estas herramientas fantásticas, efectos generados por ordenador y cosas así. Pero yo, como director, no trabajo con efectos especiales. Llevo a mis actrices y actores a lugares reales, donde las cosas sucedieron de verdad. Espero que esto sea un valor añadido para el público. Me he dado cuenta también de que hoy en día hay cada vez más personas con voz y voto en las decisiones que hay que tomar. Muchas decisiones se toman de forma colectiva. Todo el mundo quiere opinar. En mi plató esto es inconcebible.

Como director siempre tengo derecho a la decisión final, una regla que se cumple desde Bailando con lobos. En realidad no he hecho tantos trabajos de dirección. Estoy firmemente convencido de que hay directores mejores que yo.

¿En su opinión era más fácil financiar grandes películas en el pasado?
Según mi propia experiencia, no era más fácil. Ninguno de los grandes estudios quería producir Bailando con lobos. Los rechazos fueron muchos y repetidos. También porque yo no tenía experiencia como director. Para mí, hacer una película siempre ha sido una lucha. Aunque tengo el recuerdo de una bonita trayectoria, durante la cual he interpretado papeles muy diferentes. Pero cuando se trataba de algo cercano a mi corazón, las cosas siempre han sido bastante difíciles. En esos momentos, miro la parte brillante de mi carrera y me pregunto: ¿amo este tipo de éxito o amo mis sueños? Y al final siempre vuelvo a elegir el sueño

Pero dígame una cosa, siendo sincero, después de todo, usted, en el fondo también disfruta un poco con esta lucha constante, ¿o no?
No, no me gusta nada la lucha. Sin embargo, estoy dispuesto a luchar para no perderme y para no olvidar quién soy realmente. Sin lucha, esto acabaría así. En mi vida procuro limitar al máximo el drama y la confrontación. En mi plató debe reinar la paz. Odio tener que despedir a alguien. Pero eso no significa que tenga miedo a una seria discusión. La aguja de la balanza siempre se inclina hacia mi gusto personal. Estoy convencido de que Horizon es una buena película, con una verdadera razón de ser. ¿Será un gran éxito? No tengo ni la más remota idea. Solo estoy seguro de que he hecho un buen trabajo. A fin de cuentas, eso es lo que me importa de verdad, por muy arduo que haya sido el camino para llegar hasta ahí.

No me desenamoro tan fácilmente. Llevo cuarenta años soñando con Horizon…
Kevin Costner

¿Eso hace que sea una persona feliz?
He encontrado mi camino en la vida. Aunque no me considero especialmente inteligente. Nunca me fue bien en la escuela. Aun así, encontré mi camino de baldosas amarillas, como el de El Mago de Oz. Llevo cuarenta años intentando llevar esta historia a la gran pantalla, la idea de Horizon nació incluso antes de Bailando con lobos. Que la película esté ahora en el cine significa todo para mí y me hace feliz. Me enamoré de este proyecto hace mucho tiempo y no tiendo a desencantarme fácilmente. No soy este tipo de persona. Si veo algo que me gusta, que me convence, me resulta difícil cambiar de opinión de un momento a otro.

¿Por qué se enamoró de esta historia?
Ante todo, me enamoré del protagonista, era un papel que quería absolutamente para mí. De hecho, me enamoré tanto de él que llamé a mi hijo Hayes en honor a este personaje. Después de todo, él también aparece en un pequeño papel en la película. Y luego estaba esta fascinante historia. Trata de la fundación de una ciudad llamada Horizon, donde tienen lugar innumerables momentos de la vida cotidiana de estos primeros colonos. Otro aspecto importante era señalar que la tierra donde se asentaba el pueblo pertenecía originalmente a los pueblos indígenas norteamericanos, hasta hoy a menudo olvidados por nuestra cultura popular. La película parece un libro, una historia escrita especialmente para el público. Un largometraje así debería verse en el cine, no en streaming en alguna plataforma. Basta con pensar en caballos galopando por la gran pantalla, algo que no había visto en el cine desde tiempos inmemoriales. ¿No es maravilloso?

¿También el western celebra ahora su regreso?
No creo en las modas. Cualquier momento es propicio para una buena película de ciencia ficción, un excelente western o una bonita historia de amor. Solo hay que tener el valor de producir grandes relatos para el cine. Y para hacer una gran película, hay que prepararla con esmero. Debe ser auténtica y delicadamente polifacética. Siempre hay que tener en cuenta a qué público va dirigida. Si pretende crear una especie de emporio, capaz de satisfacer todas las demandas y seguir todas las tendencias, entonces no puede funcionar. No creo en la práctica de hacer pruebas con las películas. Como cuando el estudio proyecta mi film a un público seleccionado y pregunta al final qué escenas les han gustado menos. Por supuesto, siempre hay alguien que levanta la mano. Y el estudio se toma eso como un pretexto con el fin de presionarme para que cambie ciertas cosas. Pero al fin y al cabo es una pregunta tendenciosa, porque por supuesto siempre habrá escenas que gusten más o menos a según qué espectador. Y por esa razón no cambiaré ni una coma de mi película.

Edición impresa de la revista GG

Suscribirse a GG Magazine

Recibe cómodamente en tu domicilio la edición impresa de GG Magazine y descubre personalidades excepcionales, estilos de vida inspiradores, las últimas tendencias y las propiedades más exclusivas de todo el mundo.

Suscríbase ahora
Un hombre sonriente, de pelo castaño claro, que lleva una camiseta azul marino con cuello en V, al aire libre, con unas colinas rocosas y el letrero de Hollywood parcialmente visible al fondo.

Christian Aust

Tras sus primeras entrevistas a bandas para Radio Hamburg durante sus estudios de historia del arte y filología alemana, Christian Aust ha continuado con su pasión: entrevista a las grandes figuras del cine en Londres, Nueva York, Los Ángeles o en los festivales de Cannes y Venecia. Sus artículos se publican en medios como FAZ, FAS, Elle, Gala, InStyle y Vogue. Hoy en día, también presenta podcasts como «Kino Interview Lounge».

Página web