Edición
02/25
Ubicación
Hamburgo, Alemania
Con su amor por el detalle, su sensibilidad por el estilo y su rigor a la hora de elegir los materiales, Jil Sander ha creado una moda siempre actual. Con motivo del lanzamiento del nuevo libro Jil Sander by Jil Sander, la diseñadora nos revela en exclusiva su visión, su concepto de lo clásico y la prenda sin la que no puede vivir.
Probablemente, será este minúsculo patio cubierto de hiedra, casi invisible desde la calle. O las pequeñas tiendas, alineadas en pocos metros como perlas en un collar. Sin duda, otro aspecto importante es la tranquilidad que reina en las callejuelas entre el lago Alster y la calle Mittelweg. Y sí, con razón se puede definir a este pequeño «pueblo» en el centro de Hamburgo como un oasis. Incluso hoy en día, los amantes de la zona que han vivido en las mansiones cercanas al Alster durante generaciones utilizan el apodo «Hamburg 13» para el barrio de Pöseldorf, en referencia a su antiguo código postal. Las casas son tan blancas que ciegan a quien las contempla. En la ciudad se dice que esta belleza no se puede comprar; es difícil encontrar una vivienda en venta, ya que la mayoría pasan a la siguiente generación. Incluso los forasteros que llegan aquí de visita turística se quedan atónitos ante el ambiente de este lugar. Se trata de un auténtico diamante, tan único como la moda de Jil Sander.
Hay que saber que Sander no solo es una pionera en el campo de la moda. También fue una de las personas que contribuyó a que el barrio de Pöseldorf volviera a estar de moda en los años setenta. En 1968 abrió aquí su primera boutique, situada en la Milchstraße. Pintó el exterior de negro y el vecindario estalló diciendo que ¡de ninguna manera! Sanders replicó: «¡No es negro, es color gris oscuro!». Y así ha permanecido el aspecto hasta hoy.


Jil Sander: Cómo la «reina de la sobriedad» revolucionó la moda femenina
Hay exactamente dos minutos a pie de la tienda a su estudio actual, situado junto a su imponente mansión. Con su misión centrada en la búsqueda perpetua de la perfección, Jil Sander ha recorrido un largo camino. Creció en Schleswig-Holstein durante la posguerra, en condiciones humildes, y, a finales de la década de 1960, decidió vender su coche, hipotecarse y abrir una boutique en el entonces prometedor barrio de Pöseldorf, en Hamburgo. En 1974 lanzó su primera colección, que desfiló en París solo un año después. En la década de 1980, Jil Sander era especialmente popular entre las mujeres profesionalmente activas, ya que su línea resultaba menos rígida que la de sus colegas y se podía combinar con facilidad.
Al principio de mi trayectoria, era muy difícil para las mujeres hacerse valer; el mundo de la moda no las consideraba personas con el mismo peso en la vida pública.
«Yo no quería proporcionar a las mujeres un disfraz, sino realzar su personalidad. Una de las funciones de la ropa es mostrar respeto por quien la lleva», declaró a la revista Stern. Con esta visión en mente y una técnica de corte capaz de crear prendas más ligeras y naturales, Jil Sander se convirtió en la «Queen of less».

El arte de la estética sin concesiones
En los años siguientes, su empresa prosperó. Sander también renovó la moda masculina y fue la primera en proponer trajes de corte entallado para hombre. Además, lanzó fragancias con campañas publicitarias protagonizadas por ella misma, auténticos best sellers que aún hoy siguen en el mercado. En 1999, Sander vendió a Prada las acciones de su empresa, que para entonces se había convertido en sociedad anónima, y en 2000 la dejó para regresar en 2003 por tan solo un año. Desde 2009, ha trabajado de forma intermitente para Uniqlo, diseñando su colección +J, aclamada en todo el mundo. En una ocasión describió su propio perfeccionismo de la siguiente manera:
Un compromiso lo estropea todo. No da lo mismo qué tejido se elija, qué corte o qué modelo.
Todas estas decisiones se toman bajo una presión enorme y con absoluta concentración. Y, a pesar de todo el estrés, también es una gran suerte dar con la solución correcta. ¿Por qué renunciar a esa satisfacción?
Sin embargo, hay un término que refleja su trabajo y que a ella no le gusta en absoluto. No es minimalista, afirma. Al contrario: «Los precios de los tejidos que he utilizado hablan de otro tipo de opulencia. Para hacer realidad el purismo que aprecio, se necesitan innumerables pruebas y un gran esfuerzo a todos los niveles. Si una prenda debe tener energía, hay que invertir mucho tiempo y paciencia».
Quien conoce a Jil Sander siente su aura, por un lado, y la maravillosa calidez que la rodea, por otro. Cuando se trata de poner en práctica sus ideas, no tiene piedad. En el pasado, los alféizares de las ventanas de su estudio estaban inclinados para evitar que alguien pusiera macetas con plantas. Su comentario: «Siempre quiero embellecer todo lo que me rodea. Ya era así durante mi infancia, cuando aconsejaba a mi familia cómo vestirse. Reflexiono sobre todo lo que me irrita, ya sea un frasco de perfume o un edificio. Es cierto que el mundo seguirá cambiando, porque la percepción de la armonía varía de una época a otra». Hoy en día, Sander continúa en activo. Está a punto de concluir un proyecto secreto de diseño. Durante dos años, la diseñadora, de 81 años, ha estado trabajando en el libro ilustrado Jil Sander by Jil Sander, publicado recientemente.

Jil Sander habla sobre la visión, el cambio y la esencia
Señora Sander, ha influido en la moda más que ningún otro diseñador alemán. ¿Qué significa para usted la modernidad?
Para mí la modernidad no solo está en el diseño de objetos, sino que también se refleja en una cierta atmósfera de curiosidad y apertura. Y hoy volvemos a necesitar eso. Durante la pandemia, la gente tuvo mucho tiempo para reflexionar y revisar el pasado. Percibo un cambio, sobre todo en la generación más joven, decidida a simplificar su vida para centrarse en lo esencial. Un proceso cargado de energía, necesario para explorar nuevas vías estéticas y funcionales.


¿Era consciente desde el principio de lo revolucionario de su estilo?
Revolucionario es una palabra un poco fuerte. Pero intenté impulsar el mundo de la moda. Cuando empecé, era raro encontrar prendas sobrias y esenciales para la mujer. La moda había establecido cuál debía ser su papel, lo que limitaba la evolución de su personalidad. Empecé con la idea de cambiar eso.
¿Alguna vez dudó sobre esta idea? ¿Evolucionó con el tiempo, se adaptó a las nuevas situaciones?
Diría que se ha ido concretando en respuesta a los cambios de la sociedad. A menudo, el arte y la arquitectura reaccionan mucho antes que la moda y es ahí donde he encontrado la inspiración.
¿Ha cambiado su definición de estilo con el paso de los años?
No, pero he comprendido que la modernidad ha perdido su significado para mi trabajo. Hace años que vivimos en la posmodernidad.

!No creo en la moda atemporal!
El papel de la moda atemporal
Entonces, ¿qué papel desempeñan el diseño y la calidad en el contexto de la moda atemporal?
No creo en la moda atemporal. La moda siempre es hija de su época. Pero para poder expresar el espíritu contemporáneo necesita un buen diseño y alta calidad. No es tan fácil plasmar el presente. Un elemento central de mi trabajo siempre ha sido evitar utilizar soluciones que ya se han agotado en el pasado.
El término «atemporal» nos trae a la mente prendas clásicas y esenciales. ¿Qué significa para usted?
Precisamente las prendas esenciales están ligadas a su época. Tomemos como ejemplo un traje de hombre, en el que se puede ver inmediatamente si sigue siendo moderno. Lo clásico tiene que redefinirse constantemente, interviniendo sobre las proporciones, el uso de los avances tecnológicos y la innovación. Lo clásico es un resultado concreto, no una fórmula que aplicar.
¿Cómo han cambiado sus diseños el mundo de la moda?
Eso lo decidirán otros.
Y para usted, ¿qué define la prenda perfecta?
Para mí es muy importante la sensación que experimenta quien la lleva puesta. Cuando el material y el corte expresan un porte moderno, el usuario se sentirá empoderado y liberado. Para mí, el objetivo del diseño de moda es conectar con el presente.

En cualquier caso, este mundo nunca estará terminado, ya que la sensación de coherencia cambia con el paso del tiempo.
La diseñadora habla de sus piezas favoritas y de la elección de los colores
¿Tiene alguna prenda favorita?
Para mí es esencial contar con una camisa blanca, que esté en constante renovación para mantenerse a la altura del espíritu actual, y con una camiseta de algodón egipcio perfectamente cortada. La llamo mi «camisa de la salud». Me he acostumbrado tanto a este algodón tan delicado que ya no concibo ningún otro material. Si me quedo sin existencias, estoy perdida, por eso está siempre presente en todas mis colecciones, desde la primera.
Beige, negro, azul oscuro son sinónimos de moda siempre actual. ¿Añadiría colores más fuertes?
No puedo responder a esta pregunta de forma abstracta porque me importa mucho la interacción entre materiales y colores. Siempre depende del efecto que desarrolle un tono en un tejido determinado. Los tejidos de alta calidad permiten conseguir fantásticos looks incluso con colores fuertes. Aunque admito que mi color favorito es el azul oscuro en todas sus variantes.
Ich kann die Frage nicht abstrakt beantworten, weil ich viel Wert auf das Zusammenspiel von Material und Farben lege. Es kommt immer darauf an, wie sich ein Ton in einem Stoff entfaltet. In hochwertigen Textilien lassen sich auch mit starken Farben coole Effekte erzielen. Aber meine Lieblingsfarbe ist Dunkelblau, in allen Variationen.
Acaba de lanzar el libro Jil Sander by Jil Sander. ¿Qué ha aprendido sobre su propio trabajo en este proceso?
El aprendizaje comenzó en 2017, con nuestra exposición museística, muy condensada, en Fráncfort. En aquel momento, digitalizamos el archivo y nos sumergimos en el pasado. Las colecciones de Jil Sander estaban llenas de variaciones. El trabajo para el libro me confirmó que, desde hace mucho tiempo, hemos creado algo más que conjuntos de oficina. Junto a pantalones y trajes, había muchos looks femeninos. En Jil Sander by Jil Sander se pueden ver numerosos primeros planos que revelan mi amor por los detalles. Me encantó comprobar que los infinitos detalles mostrados no planteaban ningún problema para reproducirlos en primer plano.
¿Cuándo una prenda atemporal no es aburrida?Cuando no es atemporal.

La moda es siempre hija de su época.
Diseño y espíritu emprendedor
¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir el vestuario?
No quiero imponer mi criterio a nadie. Las decisiones sobre el vestuario se basan en la autoobservación: ¿me siento cómoda con lo que llevo puesto?, ¿este tipo de ropa me permite actuar con libertad y confianza?, ¿se me escucha o solo se me observa? Me gusta invitar a la gente a probar mi ropa y escucharse a sí misma.
La moda revela mucho sobre quien la lleva. ¿Qué expresamos llevando un look atemporal?
El sector de los artículos de lujo ha cambiado profundamente en los últimos años.Ahora todo gira en torno a las modas rápidas, los complementos y las tendencias de corta duración.
Hoy en día, ¿cuál sería su papel como diseñadora y empresaria?
Como ya he dicho, no me gusta hablar de un «look atemporal», sino de una actitud atemporal que debe adaptarse constantemente a los cánones estéticos del presente. Mi última colección, +J, no fue hace tanto tiempo, y sigo diseñando cosas. Actualmente, estoy terminando un proyecto del que me siento muy satisfecha.
Una última pregunta para terminar: en las conversaciones con arquitectos, artistas o diseñadores de fuera de Alemania, su nombre es siempre el único que suena. ¿Es consciente de lo influyente que ha sido en todo el mundo?
Puede que esto sea cierto en el sector de la moda, pero hay muchos grandes diseñadores alemanes, por supuesto. Siempre me sorprende recibir este tipo de reconocimientos, también de fuera de Alemania. Nunca me he parado a pensar en este tipo de cosas.
Todas las imágenes son cortesía de Prestel Publishing, en el marco del libro «Jil Sander by Jil Sander».




