Situada en una urbanización residencial en lo alto de una colina, la propiedad combina la tranquilidad de un entorno natural con la cercanía a Vigo. Un sendero entre vegetación, junto a un olivo centenario, conduce hasta su fachada de piedra Rosa de Porriño. El cuidado trabajo de cantería y la columna que enmarca la entrada anticipan el carácter de la vivienda.
La planta principal, completamente reformada, sorprende por la amplitud de sus espacios y la armonía de los materiales. Los techos altos, las vigas de teca y las entradas de luz natural aportan personalidad a una zona de día pensada para compartir. La chimenea acompaña las tardes de invierno, mientras que la conexión con el jardín invita a prolongar la vida hacia el exterior cuando llega el buen tiempo.
La cocina ocupa un lugar protagonista en este espacio. Abierta al salón y al comedor, se organiza alrededor de una gran isla de piedra Stromboli, con una generosa superficie de trabajo y abundante almacenaje. El mobiliario, los electrodomésticos de alta gama de NEFF y Miele, la cafetera integrada y la amplia vinoteca componen un conjunto cuidado tanto en su estética como en su funcionalidad. Es fácil imaginar una conversación alrededor de la isla mientras se prepara la cena.
Desde la zona de día se accede a un cenador acristalado que permite disfrutar del paisaje a resguardo. Un lugar especialmente atractivo para reunir a familiares y amigos, celebrar una comida o ver cómo cambia la luz sobre el valle. El jardín, la piscina y la barbacoa cubierta completan los espacios exteriores y ofrecen distintos ambientes para descansar y disfrutar de la casa. En esta misma planta se encuentran también un dormitorio y un aseo de cortesía.
La planta superior reserva un ambiente más íntimo, con dos dormitorios, ambos con baño en suite. En la suite principal, el recorrido comienza en un vestidor de cinco módulos que da paso a un baño donde destaca la elegancia del mármol de Carrara. El dormitorio, de grandes dimensiones, incorpora una cama de matrimonio hecha a medida y mobiliario de teca que aporta calidez y continuidad al conjunto. Su terraza privada, de aproximadamente siete metros cuadrados, ofrece un rincón privilegiado para empezar el día contemplando el valle.
En la planta inferior, la vivienda dispone de gimnasio, sauna y un baño con ducha, además de zona de lavandería y garaje con acceso directo al interior.
Una casa lista para entrar a vivir, donde la reforma, los materiales y la distribución acompañan una forma de vida cómoda: recibir sin prisas, disfrutar del exterior y encontrar cada día un momento para detenerse ante las vistas.