Esta magnífica finca de carácter singular, compuesta por una masía principal y dos viviendas independientes, destaca por su excepcional combinación de amplitud, arquitectura tradicional y versatilidad. Ofrece numerosas posibilidades, tanto como residencia privada como para desarrollar un proyecto de carácter turístico, hotelero, rural o de inversión.
La masía principal conserva el carácter y la esencia de la arquitectura tradicional, ofreciendo amplios espacios y numerosos elementos tradicionales, como chimeneas, terrazas, porches y estancias de grandes dimensiones. Dispone de un apartamento independiente en planta baja y, en la primera planta, de cinco dormitorios dobles, tres baños, cocina, varios salones y comedores con chimenea y acceso a terrazas. La segunda planta, actualmente diáfana, ofrece un interesante potencial de ampliación.
Anexa a la masía principal, pero con acceso independiente, se encuentra la segunda vivienda que dispone de un amplio garaje con capacidad para cuatro vehículos, además de un baño con ducha. En la primera planta encontramos un salón con chimenea, comedor, cocina y dos suites con baño y ducha.
La tercera vivienda corresponde a un antiguo pajar actualmente acondicionado como vivienda. Distribuida en dos plantas, ofrece cuatro dormitorios, dos baños, salón con chimenea, cocina, comedor y varias terrazas, además de garaje y porche.
La finca ofrece un entorno exterior excepcional, con aproximadamente 5.000 m² de jardín distribuidos en diferentes zonas que aportan amplitud, privacidad y múltiples posibilidades de uso.
En el exterior, cuenta con pozo propio, piscina, jardín y un amplio porche, creando un entorno privado y agradable. Además, cuenta con una casita destinada a lavadero y sala de máquinas.
Una finca única y difícil de encontrar, con gran amplitud, carácter y múltiples opciones de transformación, ideal para quienes buscan una propiedad singular con potencial para desarrollar un proyecto exclusivo en un entorno privado.