En una de las encrucijadas más codiciadas donde confluyen la elegancia aristocrática de Rambla de Catalunya, el dinamismo de la Avenida Diagonal y el encanto de los Jardinets de Gràcia, se ubica esta propiedad de corte clásico, situada en un edificio catalogado con una fachada de indiscutible valor patrimonial.
Con una superficie aproximada de 270 m², la vivienda conserva la volumetría y el empaque característicos de las fincas de alta alcurnia de la zona. Su distribución actual, fluida y generosa en metros, ofrece una base excepcional para proyectar una reforma a medida que fusione la nobleza de su arquitectura originaria con el interiorismo contemporáneo más refinado.
La zona de día destaca por su amplitud y luminosidad natural gracias a una orientación óptima hacia Tarragona. El salón principal conecta con un espacio contiguo, acondicionado actualmente como despacho, que permite una integración limpia y directa para consolidar un imponente área social diáfana. Desde este ámbito se accede a una disfrutable terraza con vistas al entorno urbano.
La zona de descanso alberga 3 dormitorios de proporciones nobles y un programa sanitario compuesto por 3 baños completos y un aseo de cortesía.
La propiedad está equipada con sistema de calefacción por radiadores y aire acondicionado por split. La finca cuenta con servicio de portería, ascensor principal y un ascensor montacargas independiente con acceso directo a la planta sótano, donde se ubica un trastero privado de 5 m².
Como valor añadido, se ofrece la opción de adquirir una plaza de aparcamiento de dimensiones muy cómodas para vehículo grande en la finca contigua, cruzando la calle.