Casa señorial que cuenta con un bonito arco, situada cerca de la iglesia. -Con patio de 200m2 y casa de 90 m2 de planta con 2 alturas Necesita reforma integral. A diez minutos de la villa de Brihuega, y menos de una hora de Madrid, singular casa de pueblo situada en el municipio de Valdeavellano, en la provincia de Guadalajara.
Se trata de una propiedad con un inmenso potencial que destaca por su arquitectura tradicional y su marcado carácter histórico. Uno de los elementos más representativos de la vivienda es su majestuosa entrada, formada por un gran arco de piedra coronado por un antiguo escudo heráldico tallado, un detalle arquitectónico que aporta un enorme señorío y exclusividad a la construcción.
La finca dispone de 282 m² de parcela , distribuidos de forma muy práctica. La vivienda principal cuenta con 90 m² de planta, ofreciendo una base funcional y fácil de adaptar a tus necesidades. Su mayor atractivo es un patio privado de 130 m², un espacio exterior amplio y versátil, ideal para jardín, zona de barbacoa o aparcamiento. Los metros restantes corresponden al grosor de los muros tradicionales y a pequeñas construcciones anexas
La propiedad cuenta con una gran amplitud, lo que sumado a sus múltiples plantas y estancias, ofrece el lienzo ideal para llevar a cabo una reforma integral a medida. La configuración actual permite aprovechar toda la superficie para diseñar grandes espacios abiertos, conservar materiales nobles originales de la zona o adaptar la distribución para dar forma a un ambicioso proyecto de turismo rural o un alojamiento con gran encanto.
Valdeavellano es el vivo reflejo de este espíritu alcarreño, siendo un municipio pintoresco, seguro y sumamente tranquilo. Al pasear por su núcleo urbano se respira esa esencia de antaño, destacando su plaza principal y su encatadora iglesia románica. En este espacio se erige un histórico rollo o picota de piedra labrada sobre una base escalonada, flanqueado por el edificio del ayuntamiento, reconocible por su característica torre metálica que alberga el reloj y la campana municipal. A este encanto arquitectónico se suma un entorno natural privilegiado, situándose a un paso de los extensos y espectaculares campos de lavanda que han otorgado fama internacional a esta comarca, ofreciendo un paisaje visual inigualable teñido de púrpura durante los meses de floración.