Edición
03/2024
Ubicación
Nueva Zelanda
Fotografía
Courtesy of Ferrari
Con 725 CV y cuatro puertas, todo el mundo lo quiere: GG tuvo el placer de probar el nuevo Ferrari Purosangue en Nueva Zelanda, en un road trip de Taupo a Wellington, por la tierra de los hobbits. Una experiencia de conducción sensual y el mito que se esconde tras esta marca legendaria.
Para este extraordinario test drive me he desplazado al otro lado del globo. Tras un vuelo de 24 horas vía Singapur, llego por fin a Auckland, donde me acompañan al hotel de golf Kinloch Manor, que ofrece una vista espectacular al lago Taupo. Aparcados frente a la imponente entrada, me sonríen cinco Ferraris Purosangue. Recién lavados, sus colores —Rosso Portofino y Blu Corsa— brillan al sol. ¡Todo un hito! Y es que se trata del primer Ferrari de cinco puertas y cuatro cómodos asientos. Un Ferrari de pura raza para el uso cotidiano, ya tan solicitado que los clientes tendrán que armarse de paciencia y esperar hasta 2026 como muy pronto para hacerse con uno.
A mi alrededor, praderas y campos hasta donde alcanza la vista. Si no supiera exactamente dónde estoy, diría que este paisaje en torno al lago Taupo —con menos de 42 000 habitantes— podría situarse en las Highlands escocesas. El cielo se muestra caprichoso, alternando un azul soleado con espesas nubes grises, cargadas de lluvia. Un empleado de Ferrari vuelve a sacar brillo a los coches.

Recorriendo el corazón de Nueva Zelanda con el Ferrari Purosangue
Soy la única mujer invitada a participar en la segunda de las cinco etapas del New Zealand Grand Ferrari Tour. Si bien antes eran exclusivamente los hombres quienes se interesaban por estos coches legendarios, hoy en día la afición femenina está creciendo de forma dinámica en todo el mundo. La empresa Ferrari no revela nada sobre sus clientes, pero el pasado mes de agosto el South China Morning Post publicó la noticia de que en China el 25 % de los Ferraris nuevos y de ocasión se vendían a mujeres. Esto significa que en la China actual uno de cada cuatro compradores de Ferrari es una mujer.
Para los próximos días tenemos previsto recorrer un total de 700 kilómetros, desde Taupo hasta la capital, Wellington, pasando por Hastings. Antes de cenar, recibimos por videollamada el briefing del viaje por parte del equipo Ferrari, que se ha quedado en la sede de Maranello. El orgullo por el Purosangue es evidente y nadie se atreve a llamarlo SUV. No es de extrañar, teniendo en cuenta que hace solo diez años Ferrari descartó la posibilidad de producir un utilitario deportivo. En aquel momento, el jefe de Diseño, Flavio Manzoni, declaró: «¡Jamás! Enzo Ferrari se revolvería en su tumba». Aun así, alguien en Ferrari ha estado pensando en la posibilidad de desarrollar un coche que combinara la embriagadora sensación de conducir un deportivo con un toque de confort, sin tener que hacer concesiones. Es ahora cuando están preparados para presentar un supercar que cumple todos estos requisitos. Esto se debe principalmente al sistema de suspensión rápida, al nuevo chasis y a un motor V12 atmosférico montado en posición central-delantera, una auténtica novedad. La experiencia de conducción no tiene precedentes: su potencia y confort lo diferencian de la competencia. Este emblemático motor desarrollado en Maranello se ha utilizado por primera vez para este modelo y garantiza unas prestaciones en carretera muy superiores a las de cualquier otro coche del segmento (725 CV/533 kW), sin renunciar al inconfundible rugido de los motores Ferrari. Aunque la prensa califica con frecuencia a este modelo como SUV, ninguno de los periodistas presentes se atreve a pronunciar este término. El Purosangue es un Ferrari de pura raza, del que deberían disfrutar tanto hombres como mujeres, un coche para el uso diario y para toda la familia.

La excelencia de los coches deportivos se une al confort familiar
A la mañana siguiente, por fin ha llegado el momento y podemos probar en persona lo que se nos ha descrito con todo lujo de detalles. El momento que he esperado con la ilusión de un niño: me subo al asiento del conductor del Purosangue. Ya la sensación de montar en un Ferrari es una experiencia sensual que acelera los latidos de mi corazón. Me siento como envuelta en la suave calidez de un confortable y lujoso salón.
Ferrari afirma que el 85 % del revestimiento interior del Purosangue está fabricado con materias primas de origen sostenible. El revestimiento del techo es de poliéster reciclado, la moqueta es de poliamida, obtenida a partir de viejas redes de pesca. Los asientos parecen de cuero pero en realidad están tapizados con un material innovador llamado Alcantara, también procedente del reciclaje del poliéster. El Ferrari Purosangue es el primer coche del mundo que utiliza esta nueva versión de Alcantara, compuesta en un 68 % de poliéster reciclado postconsumo. Para poder utilizar Alcantara, la casa de Maranello tuvo que solicitar la certificación Recycled Claim Standard (RCS), expedida por ICEA, un consorcio italiano sin ánimo de lucro. Otra novedad del habitáculo del Purosangue es la gran pantalla a disposición del copiloto, que de este modo participa plenamente en la emocionante experiencia de conducir un Ferrari. Con el fin de dejar mi bolso en el asiento trasero, tiro de la palanca plana debajo de la ventanilla e inmediatamente se abre de forma automática la llamada welcome door. Un detalle sorprendente: se abre en sentido opuesto al de los coches convencionales. En Ferrari, algunos incluso la llaman la hugging door, puerta del abrazo. Además, el Purosangue es el primer Ferrari con asientos traseros reclinables y portón trasero que da acceso al mayor maletero jamás visto en la marca de Maranello.

Un viaje lleno de lujo y experiencias en la naturaleza
Arranco el motor y siento el legendario rugido del V12, tan emblemático para la marca Ferrari como el cavallino rampante sobre fondo amarillo y rojo. Al principio piso el acelerador con cierto reparo para averiguar cómo reacciona el coche ante mi presencia. Al llegar a la carretera, enseguida cojo confianza y pronto me siento cada vez más cómoda al volante del Ferrari. Puedo ver y sentir que cada detalle del Purosangue ha sido cuidadosamente pensado y desarrollado con amor artesanal.
No me sorprende en absoluto que un Ferrari sea uno de los artículos de lujo más cotizados. Aunque el precio de salida del Purosangue se sitúa actualmente en 380 000 euros, cualquier modelo de esta casa se considera una inversión sólida. El pasado noviembre, un Ferrari GTO de 1962 causó sensación cuando se subastó por 52 millones de dólares, convirtiéndose en el segundo coche más caro del mundo vendido en una subasta de Sotheby’s.

El estar interesado en pedir un Ferrari no significa para nada que vaya a tener la oportunidad de poseerlo. Unas referencias sólidas y una larga relación con la marca de Maranello son algunos de los numerosos requisitos para convertirse algún día en dueño de un Ferrari. Además, cada propietario se compromete a no realizar nunca cambios atípicos en su coche. El hecho de que la empresa, fundada en 1947 por Enzo Ferrari, tenga hoy un valor inmenso se debe también a esta estrategia empresarial, tan cuidadosa como inteligente. En la actualidad, Ferrari emplea a unas 5000 personas para fabricar no más de 13 000 coches al año.

Michaela Cordes
Durante más de dos décadas, Michaela Cordes ejerció como redactora jefe de GG, dejando una impronta decisiva en la revista. Como autora, ha viajado por los siete continentes, siempre en busca de lugares y hoteles únicos, personalidades fascinantes y trayectorias extraordinarias. Para GG, continúa narrando historias de rincones y encuentros excepcionales – de forma personal, curiosa y con un delicado instinto para el estilo, el diseño y las personas.




