Edición
02/25
Muebles icónicos, modernos y relevantes, incluso décadasdespués de su creación, sin rastro visible de su edad real. Ajenos a modas y tendencias, estos clásicos del diseño llevan generaciones conquistando los corazones y espacios interioresdel mundo entero. Para usted, una selección decodiciadas piezas de coleccionista.
Cini Boeri: SILLÓN Ghost
La carrera de Cini Boeri comenzó en el estudio del astro del diseño italiano Gio Ponti. En 1963, la diseñadora y arquitecta fundó su propio taller. Murió en 2020, a los 96 años, en su ciudad natal, Milán. Sus trabajos, que primaban la funcionalidad y la estética, abarcaban desde la concepción de accesorios y muebles hasta el diseño de bolsos para la marca Prada. Su sillón Ghost, realizado en vidrio curvado de 12 milímetros de grosor, se concibió en 1987 para la marca Fiam; el asiento de 36 kilogramos es tan sobrio como ingenioso. Para ello, Boeri se inspiró en el kirigami, una técnica japonesa de manipulación del papel que permite crear objetos tridimensionales mediante un complicado método de recorte y plegado. En este caso, la diseñadora sustituyó el folio de papel por una plancha de vidrio que talló, curvó y moldeó para crear un cómodo asiento con respaldo y reposabrazos. El icónico sillón se expone en el MoMA de Nueva York y en muchas otras prestigiosas salas de exposiciones.

Ludwig Mies van der Rohe – DIVÁN Barcelona
Todo apasionado de la arquitectura sabe lo que son la Casa Farnsworth de Illinois, la Neue Nationalgalerie de Berlín o el Pabellón Alemán en Barcelona: se trata de algunos de los edificios emblemáticos de Ludwig Mies van der Rohe, criado en Aquisgrán y emigrado a Estados Unidos en 1938. Las construcciones de acero con inmensas superficies acristaladas fueron su seña de identidad. Esta forma de innovación arquitectónica, típica del Modernismo, prometía linealidad, transparencia y espacios diáfanos fluidos. Considerado uno de los arquitectos más importantes del siglo XX, van der Rohe dirigió la Bauhaus de Dessau y diseñó muebles para sus edificios, que hoy se admiran como clásicos del diseño. El diván Barcelona de tubo de acero y cuero, realizado en colaboración con la diseñadora Lilly Reich, se creó para perfeccionar la arquitectura lineal del Pabellón Alemán de la Exposición Universal de 1929. La colección Barcelona se completa con un sillón del mismo nombre y un taburete con un diseño tan minimalista como distintivo.

Fritz Haller – APARADOR USM
Es difícil imaginar un despacho de abogados, una consulta médica o una redacción sin estos elementos: el sistema modular USM, diseñado en 1963 por Fritz Haller y Paul Schärer, se ha convertido en una institución en el mundo del mobiliario durante las últimas décadas. Preparados para asumir diversas funciones, los elementos modulares pueden configurarse como armarios, mesas o estanterías, con jardineras integradas. La estructura es casi idéntica a la del primer modelo desarrollado en los años sesenta. Su forma sencilla, su gran funcionalidad y los 14 tonos de la paleta USM, libremente combinables, hacen de este sistema un producto sostenible y atemporal. En el verano de 2024, USM lanzó la variante verde oliva, el 15.º color de su paleta cromática. Además, el sistema responde a los gustos contemporáneos: no solo se ve en ferias de arte internacionales como la Art Basel, sino que también lo utilizan diseñadores como Alexandra Golovanoff o William Fan para la presentación de sus nuevas colecciones.

Verner Panton – Flowerpot
Más en boga que nunca está la lámpara de sobremesa Flowerpot, creada en 1968 por el arquitecto y diseñador danés Verner Panton. Tres semiesferas —dos en la pantalla y una en la base de la lámpara— ensambladas de forma perfectamente proporcionada. Una llamativa pieza de colores saturados que ilumina habitaciones de hotel, restaurantes y hogares. Panton comenzó su carrera como ayudante del arquitecto danés Arne Jacobsen y, más tarde, diseñó para marcas como Fritz Hansen, Thonet y Vitra. A diferencia de muchos de sus colegas, Panton no solo sentía predilección por los materiales artificiales y las formas geométricas, sino que también estudió a fondo la psicología del color. Sus creaciones incluyen complejos proyectos de interiorismo, como es el caso de las antiguas oficinas del magacín alemán Der Spiegel, en Hamburgo; la cantina de la editorial puede visitarse aún hoy en el cercano Museum für Kunst und Gewerbe. Entre los proyectos estrella del diseñador se encuentra su silla Panton en forma de S, uno de los clásicos más significativos de la historia del diseño.

Isamu Noguchi – Coffee Table
Uno de los proyectos más conocidos del artista y diseñador nipoamericano Isamu Noguchi es —junto a la colección de lámparas Akari, de papel de arroz— su escultural Coffee Table. Una robusta placa de vidrio descansa sobre dos patas de madera idénticas, dispuestas en ángulo recto. Noguchi creó esta mesa en 1944 y la consideraba el mejor mueble de todos los que había diseñado. La obra transmite una sensación de ligereza y gran quietud, en marcado contraste con su peculiar forma curvada. Noguchi tenía un talento polifacético. Le encantaba utilizar materiales como el acero inoxidable, el mármol, el hierro fundido, la madera, el bronce, el basalto, el granito y el agua para crear sus esculturas, jardines, muebles, cerámicas y escenografías. En sus obras impregnadas de poesía, el artista abordó la búsqueda de la intemporalidad en la forma, acuñando la expresión: «El tiempo no existe». Tampoco dejó al azar la conservación de su legado artístico: en 1985, tres años antes de su muerte, construyó un monumento conmemorativo en homenaje a sí mismo en el barrio neoyorquino de Queens: el The Noguchi Museum.

Gaetano Pesce – La Mamma
La serie Up, diseñada por Gaetano Pesce en 1969, constaba de siete sillones y cojines de asiento que evocaban estatuas votivas de diosas prehistóricas de la fertilidad. Este homenaje al cuerpo femenino también pretendía combinar funcionalidad y estética. En el caso de La Mamma, también conocida como Big Mama, un taburete redondo está unido al sillón curvilíneo a través de una especie de cordón umbilical. En 2019, Pesce colocó frente a la catedral de Milán una versión sobredimensionada de su famosa obra, atravesada por flechas por todos los lados. El dinámico arquitecto y diseñador, de origen italiano, pero afincado en Nueva York desde hacía décadas, pretendía lanzar un mensaje contra el patriarcado y el maltrato a las mujeres. En los años sesenta, la fabricación y el desembalaje de este sillón de espuma de poliuretano comprimido al vacío fueron revolucionarios. Al abrirse, el volumen aumentaba debido a un gas presente en su composición y adoptaba su forma. En el año 2000, B&B Italia relanzó el sillón de culto en poliuretano macizo, sin este efecto especial de expansión.

Ray y Charles Eames – La Chaise
Son probablemente la pareja más famosa de la historia del diseño: Ray y Charles Eames. En su faceta de artista de formación, Ray tenía un agudo sentido de la armonía y del color, así como buen ojo para los detalles y los elementos lúdicos. De este modo, complementaba a la perfección el talento de Charles, que había estudiado arquitectura. A la hora de diseñar sus muebles, la pareja se centró en la utilidad de sus objetos. La sencillez, las formas orgánicas y las innovaciones técnicas caracterizaron su trabajo, que se desarrolló durante cuarenta años, hasta la muerte de Charles Eames. La Chaise es, junto a la Lounge Chair, una de las obras más destacadas de la pareja, que concibió este diseño en 1948 para un concurso organizado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York. La silla de forma asimétrica, con su asiento curvado y su base de cinco varillas de acero ancladas en un soporte de madera, tiene un aspecto liviano y suave. Esta silla de dos plazas se inspira en la escultura de Gaston Lachaise Floating Figure, de 1927.

Greta Grossman – Gräshoppa
Nacida en 1906 en Helsingborg, Greta Grossman diseñó en 1947 la lámpara de pie Gräshoppa, una de sus obras más importantes y un icono del diseño escandinavo. También para la luminaria Cobra, la sueca buscó inspiración en las formas de la naturaleza, que reelaboraba de forma estilizada, abstracta y reducida para transponerlas a sus muebles. Gräshoppa se alza sobre esbeltas patas lineales. Con unos simples trazos, Grossman imprimió a la lámpara un toque obstinado que la hace parecer una criatura viva. El tubo de acero ligeramente inclinado hacia atrás sostiene la pantalla y evoca con su peculiar silueta las patas de un saltamontes. Dentro de una habitación, el objeto transmite una sensación de discreta elegancia y ligereza y logra así el objetivo de muchos diseñadores: una forma atemporal, inmune a tendencias y modas, perpetuamente fresca. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Grossmann se trasladó a California, donde trabajó como diseñadora y arquitecta. Se la considera una de las pocas mujeres creativas de su generación que recibió en vida el merecido reconocimiento por su trabajo.

Le Corbusier – Chaise Longue
Diecisiete de sus edificios han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Charles-Édouard Jeanneret-Gris, más conocido como Le Corbusier, es sin duda uno de los más grandes arquitectos del siglo XX. Nacido en Suiza, Le Corbusier transpuso su visión de la funcionalidad pura en formas esenciales y lineales, un proceso aplicado tanto al urbanismo como al diseño. Fue él quien acuñó el término «máquina de habitar»: la idea de hogar basada en la eficiencia y la economía, capaz de ofrecer al mayor número posible de personas un confortable espacio vital. Los diseños de este afanoso visionario también incluyen varias piezas de mobiliario. En 1928 desarrolló en colaboración con Pierre Jeanneret y Charlotte Perriand la famosa tumbona LC4, basándose en un cuidadoso análisis de las proporciones humanas y las posturas corporales. El objetivo era crear un asiento capaz de ofrecer máximo confort y relajación, combinado con un equilibrio perfecto entre pureza geométrica y ergonomía. Sobre una estructura de soporte de acero descansa la superficie de reposo, revestida en cuero, piel o tela. En la actualidad, los derechos de la Chaise Longue pertenecen a la empresa milanesa Cassina, una histórica marca italiana de muebles. La tumbona LC4 es una de las obras maestras de la historia del diseño.

Salvador Dalí – Vis-à-Vis de Gala
Salvador Dalí es más conocido como pintor. Su cuadro La persistencia de la memoria —relojes semiderretidos en un páramo desolado— es una de las obras más impactantes del surrealismo. Que el excéntrico español también tenía un gran talento para el diseño lo demuestra su sofá con forma de boca Dalilips, diseñado para el Teatro-Museo Dalí de Figueres. Su peculiar sentido del humor y su pasión por lo estrambótico también afloran en el sofá Vis-à-Vis de Gala, diseñado igualmente por el artista catalán. La estructura de madera maciza está tapizada y recubierta de satén de poliéster negro. Por la parte superior del respaldo discurre una decoración de latón que representa un brazo estilizado con una mano a cada lado, como si se estuviera abrazando a la persona sentada. La muñeca de un lado, rodeada por un brazalete, parece femenina; la muñeca del otro está adornada con un reloj y parece masculina. Este sofá de diseño artesanal se encuentra disponible en BD Barcelona por una suma que ronda los cinco dígitos.

Lina Bo Bardi – Bowl Chair
Orientada hacia un enfoque holístico, Lina Bo Bardi fue una de las primeras mujeres en alcanzar una posición destacada en una profesión dominada por los hombres. Para las casas que proyectaba, también diseñaba los interiores. En 1951, esta arquitecta y diseñadora brasileña con raíces italianas creó la legendaria Bowl Chair, una obra maestra de las proporciones. Un asiento semiesférico, tapizado en piel, descansa sobre una estructura metálica en forma de anillo. La semiesfera puede girar en distintas posiciones, adaptándose a las necesidades personales. En la época de Bo Bardi, la decisión de no fijar el asiento a la estructura no solo era una idea revolucionaria, sino que también representaba su visión de un mundo en el que cada persona debería ser libre de vivir al máximo según su potencial. Sencilla, esencial y con una forma claramente definida, la silla Bowl se considera un clásico atemporal, concebido originalmente como un mueble flexible y asequible. Hoy en día, este asiento se fabrica en una amplia gama de colores diferentes y está valorado en varios miles de euros.

Ron Arad – Book-Worm
Los ángulos rectos no entran en sus preferencias. El diseñador y arquitecto angloisraelí Ron Arad, nacido en 1951 en Tel Aviv, se centra en objetos curvos y personalizables, como la librería Bookworm, que puede adaptarse a cualquier ambiente. Mientras que la gran mayoría de las estanterías adoptan formas rígidamente perpendiculares, Arad creó en 1994 un modelo en forma de espiral, capaz de soportar una carga de hasta quince kilogramos. A pesar de su fecha de creación relativamente reciente, la lúdica librería Bookworm de PVC flexible se ha convertido en un clásico del mobiliario contemporáneo, que puede considerarse tanto una obra de arte escultórica como un objeto de diseño. Una de las señas de identidad de Arad es su experimentación con formas y materiales familiares. Además, posee el don de difuminar los límites entre arte y diseño. Arquitecto con formación artística, Arad proyectó el Museo Bauhaus de Tel Aviv y el Museo del Diseño de Holon, también situado en Israel.

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Bettina Krause
Desde hace más de 15 años, la periodista independiente Bettina Krause escribe para numerosas publicaciones de alto nivel sobre arte, diseño, arquitectura y viajes. Afincada en Berlín, lo que más le apasiona es entrevistar a personalidades inspiradoras y viajar por todo el mundo para sus reportajes.




