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Cabrera – Paraíso natural y joya escondida frente a Mallorca

Antiguamente, Cabrera fue refugio de piratas. Hoy, en cambio, es el hogar de numerosas aves marinas y especies acuáticas. En los últimos años, también ha empezado a atraer a turistas. Pero, ¿por qué? ¿Qué hace tan especial a esta isla aún bastante desconocida?
Una isla con historia y naturaleza intacta
La pequeña isla de Cabrera tiene solo 18,36 km², pero es la más grande de un archipiélago compuesto por 18 islotes rocosos. Se encuentra a solo 13 kilómetros de Mallorca, y en los días despejados puede verse claramente desde el sur de la isla. En 1991 fue declarada parque nacional y zona de protección para aves – muchos la consideran el último paraíso natural del Mediterráneo. No encontrará aquí complejos turísticos, hoteles ni restaurantes – y precisamente eso es lo que hace que la isla sea tan atractiva.
Al acercarse en barco a Cabrera, lo primero que llama la atención es su aspecto rocoso y árido. Su nombre proviene de las cabras salvajes ("cabra" en español), que hasta los años 50 devoraban toda la vegetación. Para proteger el ecosistema, los animales fueron retirados de la isla.
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Llegada al puerto natural
Al entrar en la bahía de aguas azul turquesa para atracar en el antiguo puerto natural, se revela toda la belleza de la isla. Las colinas rocosas se combinan con una flora impresionante. Para preservar este parque natural, solo se permiten 50 amarres por día. Si desea asegurar una boya, debe reservar con antelación, ya que el fondeo libre está prohibido por razones ecológicas.
Un oasis de tranquilidad en Baleares
Con solo unos 20 residentes permanentes y un máximo de 50 visitantes diarios, Cabrera es un verdadero oasis de paz. Lo único que escuchará es el suave murmullo de las olas y el canto de numerosas aves.
Si desea escapar del bullicio de Mallorca por unas horas, el trayecto en barco de unos 40 minutos desde Colònia de Sant Jordi o Sa Ràpita (por ejemplo, en una excursión organizada) merece la pena.
Actividades lejos del turismo de masas
Una visita a Cabrera vale especialmente la pena por sus pocas pero hermosas atracciones. Desde el pequeño puerto de Porto de Cabrera, parten dos rutas de senderismo señalizadas:
La primera le lleva por el parque nacional hasta el castillo del siglo XIV, que antiguamente protegía la isla de los piratas. La subida se ve recompensada con una maravillosa vista del puerto y la bahía.
La segunda ruta le lleva a playas idílicas – perfectas para un baño en aguas cristalinas.
Los buceadores también encontrarán en Cabrera un paraíso: gracias a las estrictas prohibiciones de fondeo, las aguas que rodean la isla están entre las más limpias de toda la costa española. El fondo marino se encuentra en excelente estado y muchas especies marinas encuentran aquí un refugio seguro. Con algo de suerte, incluso podrá avistar tortugas marinas o delfines.
Otro punto destacado es una excursión a las espectaculares cuevas marinas, entre ellas la impresionante Cueva Azul.
Hacer una parada en la Cantina
Si desea hacer una pequeña pausa, puede visitar la Cantina del puerto – el único establecimiento en toda Cabrera. Aquí también encontrará paz y descanso.
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