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“Cada día es distinto”: la historia de Mar Ossenkoppele en Engel & Völkers

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En el sector inmobiliario de lujo, no hay un único camino hacia el éxito. A veces, empieza en un avión. O en la cocina de un restaurante. Así es como llegó Mar Ossenkoppele a Engel & Völkers, tras una trayectoria profesional tan poco convencional como enriquecedora.

Desde hace ocho años, forma parte del equipo de asesores inmobiliarios en la zona de Sarrià, donde ha encontrado una carrera dinámica, humana y llena de posibilidades.

Tabla de Contenido

  1. Libertad, dinamismo y personas: lo que la conquistó del sector

  2. Lo que hace especial a Engel & Völkers

  3. Cada día, una oportunidad para aprender

  4. Una anécdota inesperada (y muy divertida)

  5. Consejos para quien empieza en el sector inmobiliario

  6. Una carrera con futuro y propósito

Libertad, dinamismo y personas: lo que la conquistó del sector

Después de años en la aviación y la hostelería, Mar buscaba un entorno profesional donde poder organizar su día a día con más autonomía, trabajar de forma más libre y conectar con las personas de una manera más cercana.

“No tener una vida monótona de 9 a 5 me encanta. Me gusta salir a la calle, descubrir zonas, conocer gente. Es mucho más divertido trabajar así.”

Para ella, uno de los mayores atractivos de este trabajo es la variedad. Cada cliente, cada propiedad y cada operación es distinta. Y eso la mantiene en movimiento constante, sin rutina ni tedio.

Lo que hace especial a Engel & Völkers

Mar asegura que formar parte de Engel & Völkers marca una gran diferencia a la hora de trabajar. La marca abre puertas y genera confianza desde el primer momento.

“Cuando hablas con un propietario, ya conoce la marca. No tienes que empezar explicándola desde cero. Eso te facilita mucho las cosas.”

Además, destaca el entorno profesional: unas oficinas excelentes, acceso a una base de datos sólida, formación continua y un equipo humano que siempre está ahí.

Cada día, una oportunidad para aprender

Una de las cosas que más valora Mar de su trabajo es el aprendizaje continuo. Especialmente en algo que nunca imaginó que le apasionaría tanto: la arquitectura y las estructuras de los edificios.

“Aquí entras en contacto con muchas tipologías de inmuebles. Fincas antiguas, modernas, propiedades con historia. Siempre estás aprendiendo cosas nuevas.”

Ese contacto con la variedad también le ha enseñado a leer rápidamente a los clientes. Gracias a la formación recibida, ha aprendido a clasificarlos según su personalidad, para poder adaptar el trato en cada visita.

“Hay quien quiere saber cuántos amperios tiene la casa. Y hay quien solo quiere que le abras la puerta y verlo en cinco minutos. En dos minutos tienes que saber qué espera esa persona de ti.”

Una anécdota inesperada (y muy divertida)

Entre sus muchas experiencias, Mar recuerda con especial cariño una visita que parecía normal hasta que se convirtió en una escena digna de película.

“Estábamos caminando por el jardín con un cliente, y el jardinero estaba especialmente simpático con él. Luego, al entrar, nos cruzamos con dos chicas jóvenes que se daban codazos, como emocionadas. Y al final, la señora de la limpieza le pidió un autógrafo.”

Mar no lo reconocía, así que al terminar la visita, no se aguantó y le dijo con total naturalidad:

“Lo siento, no tengo ni idea de quién eres.”

El cliente, lejos de molestarse, se rió y le confesó que ya se había dado cuenta, y que le había hecho gracia su sinceridad.

La historia terminó de la mejor forma: con la venta cerrada y una buena relación. Hoy, Mar sigue en contacto con ese cliente a través de redes, donde le ha enseñado las reformas de su nueva vivienda.

“Eso es lo que buscamos: que los clientes estén contentos.”

Consejos para quien empieza en el sector inmobiliario

A lo largo de estos años, Mar ha aprendido muchas cosas. Y tiene claro qué le diría a alguien que esté pensando en dar sus primeros pasos como agente inmobiliario:

“Al principio da vergüenza. Cuando haces farming, hablar con propietarios impone un poco. Pero tienes que acordarte de que representas a una gran marca. La seguridad se gana con conocimiento.”

También insiste en la importancia de prepararse bien: conocer bien los acuerdos que vas a presentar, dominar el lenguaje, perder el miedo a explicar con claridad una exclusiva o un contrato.

Y sobre todo, no esperar que todo suceda solo.

“Aquí nada cae del cielo. Es una mezcla entre horas, suerte y saber hacer. Pero si trabajas bien, en una empresa como esta, los resultados llegan rápido.”

Una carrera con futuro y propósito

La historia de Mar Ossenkoppele es un ejemplo de cómo el sector inmobiliario puede ser mucho más que ventas y números. Es una carrera donde se combinan personas, emociones, estrategia y conocimiento. Y donde hay espacio para crecer, reinventarse y disfrutar del camino.

En Engel & Völkers, agentes como Mar disfrutan de:

  • Flexibilidad para organizar su día a día.

  • Apoyo de una marca reconocida internacionalmente.

  • Formación y acompañamiento continuo.

  • Contacto con propiedades exclusivas y clientes de alto nivel.

  • Un entorno estimulante, donde cada día se aprende algo nuevo.

Si estás buscando una carrera que combine autonomía, aprendizaje, trato humano y grandes retos, ser agente inmobiliario en Engel & Völkers es tu próximo gran paso.

Un agente inmobiliario con traje azul marino y corbata roja sonríe, sosteniendo una tableta frente a un fondo de oficina brillante y borroso.

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